En Colombia, de lejos, ganó la abstención y la pugna entre las élites "conservadoras" y "liberales", ambas de derecha.

Categoría: Editorial Publicado: Martes, 27 Mayo 2014

Por: Alfonso Insuasty Rodriguez, Kavilando.

En Colombia gano y de lejos, el abstencionismo más del 60%... será que, ¿el sueño de un país distinto, no pasa por las urnas?.  Más del 60% de los colombianos habilitados para votar, no lo hicieron, parece que no creen que participar en las elecciones sea un asunto que de manera real y efectiva cambie sus vidas o que transforme de manera real el devenir de la Nación o que, faltó mucha más mermelada. Habrá que indagar.

Además, casi 800 mil votos en blanco, de quienes creyeron que por esta vía podrían manifestar y lanzar un mensaje de su inconformidad; por otra parte, queda por verificar, si esos más de 300 mil votos nulos cuentan como manifestación de inconformidad e indignación con la mala política que campea en Colombia, esto en tanto, varios de los electores decidieron, de manera consciente, dañar el tarjetón como manifestación de su inconformidad.

Suponiendo que la norma incluyera que es necesario, para que una elección tuviese un mínimo vestigio de legitimidad, que por lo menos la mitad más uno de los electores habilitados votara, los resultados de esta reciente elección, primero, no alcanzarían dicho umbral, y segundo, estaríamos analizando unos resultados que arrojan como gran ganador a la abstención y una muy mínima credibilidad en todos los candidatos o candidatas. Hablamos de una abstención que ya es histórica en Colombia, es de recordar que en el 2002 fue del 55%, en el 2006 del 51% e igual en el 2010 y ahora sube a un tope muy alto, el 60% en promedio, pues en regiones específicas subió al 75% y en algunas poblaciones fue del 100%.

La figura para analizar hoy, sería más o menos así:

ELECCIONES 4

 

Qué va quedando claro:

 

El pequeño grupo de electores que asistió a  las urnas, le dio el aval nuevamente a un modelo impuesto por las maquinarías políticas o empresas electorales tradicionales, esas que imponen de suyo, al modelo capitalista o, que el modelo capitalista impone; dejándole un cerrado margen a las “otras” opciones, lo que es y ha sido un hecho permanente y constante en la historia de Colombia.

 

Si contamos la abstención en el análisis, tenemos que reconocer que la credibilidad en las propuestas de los diversos candidatos es muy mínima, no llega al 15%.

 

El país, en estos 15 días se debate, dentro del modelo y propuesta neoliberal, entre:- una propuestas gamonal, latifundista, cultural Conservadora, abiertamente excluyente y que no está dispuesto a entregar la riqueza y estatus fruto del despojo armado paramilitar y mafioso, y - un modelo que se jacta de ser Moderno y Liberal, que respeta las instituciones y que escucha a las organizaciones sociales aunque no actué en conformidad. Vale decir que, ninguno de estos dos modelos favorece al pueblo que no quiso salir a votar.

 

Es un hecho que estas elecciones dan cuenta del afianzamiento, aún de sus fracturas internas, de un proyecto netamente anti-pueblo.

 

Sigue la pregunta: ¿por qué, más de 14 millones de colombianos, el 60% de la población habilitada para votar, no lo hizo?

 

Parece que esta población no ve en el sistema electoral o mejor, en las propuestas (o sin propuestas) de los partidos o maquinarias empresariales electorales tradicionales, un camino real y válido que cambie sustancialmente sus vidas y necesidades, no es el camino para transformar ni la mala prestación del servicio de salud, ni la mala educación, ni la expulsión de sus territorios, ni el miedo a disentir sin ser amenazado, señalado o asesinado, ni la eliminación de la cultura ancestral, ni las casi nulas oportunidades laborales, ni la firma de los TLC que dejan por fuera al sector campesino, indígena y afro e incluso a un amplio sector del empresariado colombiana, ni la constante feria de nuestros recursos naturales, etc, etc, parece que se asume que aun votando, esta realidad no cambaría.

 

Parece ser el resultado de una pedagogía del terror, consecuencia de una profunda arremetida paramilitar que no solo destruyó gran parte del tejido social sino que domesticó la opinión, “calladito y obediente es mejor”.

 

O, el resultado de la pedagogía de la exclusión y el empobrecimiento, un amplio sector de la población está en la delgada línea del “aguante”; nos han zoologizado, es decir que, la lucha diaria fruto de este sistema, se centra en sí en saciar las necesidades básicas: comer y/o pagar servicios, o solo para medio comer y pagar los créditos para sobrevivir, créditos que incluso han sido capturados por el sector ilegal (paga diarios).

 

O, el resultado de la pedagogía de la UNICA cultura, una forma de ser, sentir, pensar, desear, opinar, una cultura generada desde los medios masivos de comunicación, esos que de manera acertada logran desconectar a la población de la realidad, lograr distraer e imponer agendas, de qué y cómo se habla, dependerá de los comentaristas de los masivos medios de comunicación que, aconductan a sus fieles escuchas y determinan tendencias.

 

Parece ser que estamos en una Democracia si bien las más antigua, también la de mayor tiempo secuestrada por la élites y el modelo económico imperante.

 

¿Signos de esperanza?

 

Por otro lado, vale resaltar tres eventos que aunque pequeños son de una enorme significación por su lógica Macondiana, y dan cuenta de unos proceso desde abajo que suman:  

 

1. En Piedras Tolima, gano el voto en Blanco; es decir la gente que manifestaron su desacuerdo, en tanto que votar por esta clase politiquera, es darle el aval a la explotación Minera. (http://www.ecosdelcombeima.com/politicas/nota-41275-piedras-gano-el-voto-blanco)

 

2. En Barú la gente no votó, abstencionismo activo del 100%, y digo activo porque la gente protesto en las afueras de los centros de votación. (http://www.elheraldo.co/region/baja-afluencia-de-votantes-comun-denominador-de-los-comicios-en-la-costa-153701)

 

3. En Taganga sucedió lo mismo que en Barú, la gente no fue a votar pero protesto en las calles.(http://www.elheraldo.co/magdalena/magdalena-en-taganga-pobladores-decidieron-no-salir-votar-153684)

 

4. en la Costa la abstención bordeó el 80%, algunos dirán que por falta de mermelada y otros como manifestación de lo inocuo que resultan ser estos procesos “¿para que votar si todo seguirá igual o peor?”

 

Hechos que muestran que hay un caldo de cultivo ni mandado hacer para el despertar de la gente, pero como potenciarlo?, ¿acrecentarlo? 

 

Vale decir que en la lógica de la construcción de sociedad, no solo existe el camino electoral, al interior del sistema, sino también la construcción de Sujetos Colectivos que transforman y definen proyectos de vida propios

 

El elemento de la política y organización de las comunidades, en este aspecto es donde se fundamenta la autonomía y la democracia real directa, participativa, raizal, cultural que vincula toda la construcción cultural espiritual de las comunidades a partir del modo en que se han incorporado en sus territorios, todas formas muy propias.

 

Es un hecho que necesitamos escenarios de paz, para seguir fortaleciendo los procesos populares dignos, que defienden el territorio, su cultura, sus valores, la vida, la solidaridad, el respeto por el medio amiente, esos otros valores, otra política, otra sociedad para ello necesitamos centrarnos en lo importante y esencial y dar paso a “otra Campaña” por la vida, la dignidad de las comunidades en armonía con el medio ambiente recuperando los dioses que llevamos dentro y que nos hacen verdaderos hijos de la madre tierra..