No deja de sorprender que por estos días que el nuevo presidente del senado el honorable senador Juan Manuel Corzo, haya puesto sobre el tapete un controvertido tema, como lo es el de la inmunidad parlamentaria, a sabiendas de que uno de los principales logros y fines propios de la asamblea constituyente fuera la eliminación de dicho esperpento jurídico…

 

Determinar cronológicamente la fecha exacta del inicio del Conflicto Colombiano sería tan arbitrario como decir que existe una sola salida para la solución Política del mismo; ahora bien, no se puede caer en la negación gubernamental ciega y absurda de decir que Colombia no tiene un conflicto armado y social para que en el escenario internacional seamos vistos con agrado por las potencias Mundiales. (PONENCIA DE KAVILANDO LLEVADA AL ENCUENTRO REGIONAL DE PAZ EN BARRANCA)

 

En Colombia la opinión sobre la salida al conflicto armado péndula entre la tierra arrasada y la negociación. Cada una ha gozado de su cuarto de hora, pero la última década, la de Uribe, se ha caracterizado por una mayoritaria opinión a favor de matar gente para resolver el conflicto, o mantener indefinidamente el estado de guerra.

El presidente Santos ha vuelto a reclamar gestos de buena voluntad de la insurgencia. Ha dicho: “si ellos realmente quieren la paz, como la queremos todos los colombianos, tienen que comenzar a hacer unos gestos”. Estamos sin duda ante una frase cínica e hipócrita, en el teatro del absurdo, donde la oligarquía colombiana es protagonista, los gestos de buena voluntad se reclaman unilateralmente, tanto el presidente Santos, como los analistas políticos prepagos legitimadores de la salida militar al conflicto, sin recato dicen que el balón de la paz está en la cancha de las FARC

PROCLAMA DE ANTIOQUIA POR EL DERECHO A LA SALUD , el 6 de agosto de 2011 ciudadanas y ciudadanos, trabajadores/as del sector de la salud, indígenas, afrocolombianos, pensionados, trabajadores de la economía informal, estudiantes, personas en condición de discapacidad, madres cabeza de familia, asociaciones de usuarios de salud, sindicalistas, miembros de ONG de Derechos Humanos, activistas culturales, entre otros, proclamamos sobre nuestro derecho a una atención gratuita y de calidad en la salud:

El 6 de agosto  nos dimos cita en el edificio que honra la memoria de Héctor Abad Gómez, brillante promotor de la idea de que en Colombia, como en muchas partes del mundo, la salud y la seguridad social pueden y deben ser derechos humanos fundamentales. Nos reunimos porque queremos reafirmar que las convicciones por las que murió eran justas y que Colombia nunca podrá obtener la paz, si no resuelve la contradicción profunda entre las ganancias económicas de una minoría frente al bienestar social de la mayoría; y al adquirir un compromiso con esos ideales también honramos la memoria del maestro, compañero y amigo.

 

Proclamamos

 

La reflexión de los participantes, en cuatro mesas de trabajo logró concluir que:

 

·         Sufrimos una permanente y cotidiana negación en la prestación de servicios de salud por parte de las EPS del régimen contributivo, ARP y EPS del régimen subsidiado; que se traduce en prácticas aberrantes como el denominado paseo de la muerte que ha cobrado la vida de innumerables personas en Antioquia, al igual que en el resto del país. Ante este genocidio calculado nos preguntamos ¿Quién se hará responsable por la muerte de nuestros hermanos?

·         La Ley 100 y todos sus desarrollos posteriores han apuntado sólo a asegurar las ganancias de unos pocos intermediarios económicos, preservando su negocio por encima de las necesidades en salud de las y los Colombianos.

·         La crisis que sufre la salud en el país, no es obra de unas pocas “manzanas podridas” que decidieron apropiarse de los recursos de la salud, sino el resultado de un sistema conscientemente planificado para promover esa corrupción, pues ¿Qué hay más inmoral que hacer negocio con el padecimiento y la muerte de millones de seres humanos?

·         La negación permanente de la atención médica sirve directamente al propósito de generarle altas ganancias a los empresarios de la salud, y no es debida a una supuesta falta de recursos para cubrir los gastos en salud de la población.

·         Tener carné de una EPS ó una ficha de SISBEN no es igual a tener cobertura en salud, pues existen innumerables barreras que el sistema no informa como las distancias, las diferencias culturales, el bajo nivel educativo de la población, los copagos, y sobre todo los retrasos y negaciones en la autorización de servicios de salud.

·         El deterioro extremo de las condiciones laborales de los trabajadores del sector de la salud a través de despidos masivos y sustitución de los trabajadores vinculados por nuevos explotados a través de las mal llamadas cooperativas de trabajo asociado. Los efectos en la calidad de la atención a los pacientes son lógicos y evidentes. Pero además hoy esas cooperativas están siendo reemplazadas por falsos sindicatos para cumplir con condiciones que el gobierno de Estados Unidos le impone al gobierno de Colombia para firmarle el TLC, que éste de forma abyecta y servil corre a cumplir, por supuesto para complacer a los ricos exportadores y a las trasnacionales pero en contra del interés general del país.

·         El desmantelamiento de la red pública hospitalaria y del aseguramiento público en salud, ha reducido drásticamente la cobertura de servicios de salud a segmentos importantes de la población y dejado en la calle a miles de trabajadores. Prácticamente todos los hospitales públicos en Antioquia están a punto de quebrar, asfixiados por las deudas que las EPS no pagan porque son las protegidas del sistema de salud.

·         Los espacios de participación formal existentes no logran resolver los problemas estructurales del sistema de salud, pues sus alcances y posibilidades son restrictivas.

·         La persecución sistemática a los trabajadoras/es del sector de la salud expresada en acoso laboral, desplazamiento, desapariciones, encarcelamientos, atentados y muertes. En el país más peligroso del mundo para ejercer el sindicalismo, los sindicatos de la salud son los que más asesinatos han sufrido.

 

El Encuentro de Antioquia por el Derecho Fundamental a la Salud ratifica la responsabilidad del Estado colombiano en este conjunto de violaciones al derecho a la salud, la seguridad social y a la vida, por apoyar la Ley 100 de 1993, a pesar de que los 18 años de su aplicación sólo han servido para corroborar que es una política de Estado nefasta para los colombianos. La Ley 1438 de 2011 no fue ideada para resolver los graves problemas de salud del país, sino para consolidar el emporio económico de las EPS privadas, asegurando la sostenibilidad de sus ganancias a largo plazo.

 

Este encuentro nos ha permitido saber que existen muchas personas y organizaciones que estamos interesados en cambiar este injusto estado de cosas, y que realizamos muchísimas acciones por defendernos cotidianamente de las violaciones al derecho a la salud. Queremos que nuestros esfuerzos se articulen y formen una sola fuerza unificada, que ejerza la presión suficiente para doblegar a los defensores de los intereses de los dueños de las EPS.

 

Nuestro compromiso es que este Encuentro se convierta en el punto de partida para generar un proceso organizativo que se enriquezca cada vez con más personas y que se articule alrededor de la movilización permanente. Cada persona cuenta en el propósito de apoyar y promover que la salud y la seguridad social debe ser arrebatada a los privados y volver a manos del Estado, bajo la atenta vigilancia y participación del pueblo. Si cada colombiano, que supera la indiferencia, logra convencer a otros dos para que salgan de ese estado, no podrán detener la avalancha de indignación nacional, pues la justeza de nuestra causa y la abrumadora mayoría de personas involucradas nos deben asegurar al final la conquista de estos ansiados derechos.

 

En ese sentido, el Encuentro apoya la campaña nacional “Voz y Voto por Tus Derechos: por Salud y Seguridad social como Derechos Fundamentales”, iniciativa de consulta al pueblo colombiano sobre si quiere continuar con el actual sistema de salud, que viola sistemáticamente nuestros derechos, o si desea movilizarse por alcanzar un sistema de salud justo, equitativo, universal, sin intermediarios, financiado por impuestos redistributivos, bajo la lógica de que quien más tiene más paga, con activa participación del pueblo en su regulación y control,  y respetuoso de las particularidades culturales de cada comunidad.

 

Esta expresión de articulación del pueblo alrededor de los problemas de la salud, debe ser tenida en cuenta en las propuestas de soluciones. No queremos más leyes fabricadas desde los mercaderes de la muerte e impulsadas en el congreso por corruptos politiqueros montados allá para defender sus intereses. Por eso nuestra organización debe servir como estructura que canalice la propuesta del nuevo modelo de Salud y Seguridad Social para los colombianos, a través de una Ley de Iniciativa Popular, que debe ser respaldada por la movilización más amplia posible de personas y organizaciones, para asegurar que la voz del pueblo sea escuchada.

 

 

Dado en Medellín a los  6 días del mes de agosto de 2011

 

Mesa Intersectorial de Antioquia por la Salud y la Seguridad Social como Derechos Fundamententales

Pese a los avances, la calidad de la educación sigue siendo en extremo preocupante, como puede deducirse de las diversas pruebas nacionales e internacionales con las que actualmente contamos para diagnosticar los logros en educación en diferentes áreas, niveles y ciclos.

Exigimos la salida de las bases militares del Gobierno y de la insurgencia de nuestro territorio”, proclamaron los toribianos después de analizar el contexto que viven, de reconocer las dificultades internas y de pensar salidas colectivas al conflicto armado, durante la Audiencia Pública realizada en Toribío Cauca.

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