Hidroituango: un proyecto que hace agua por la corrupción.

Linea Territorio y despojo

Por: Jan Slodvak

El drama de Hidroituango continúa con los graves sucesos geológicos y tecnológicos que amenazan con convertir en zona de desastre a casi medio país.

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Y no se trata de crear falsas alarmas ni mucho menos. Solo hay que revisar algunas frases de los responsables del proyecto para percatarse: “No tenemos ningún control sobre el agua que sale por el cuarto de maquinas ni por los túneles”. Si bien hicieron creer habilidosamente a través de los medios de comunicación, que tras alcanzar la cota 410 se disipaba el problema, pues con ello se usaban los vertederos de agua, la terrible verdad es que el agua se cuela por diversas secciones de la obra —un informe decía que sobre la base— con el surgimiento de largas grietas en las montañas y en las paredes de concreto, creando un verdadero sentido de pánico ante la inminencia de una catástrofe que carece de tiempo para su explosión.

Una verdadera vergüenza para la ingeniería nacional que no sale de su mala racha y para la dirigencia administrativa antioqueña en todos sus órdenes que aparece seriamente lesionada en el manejo integral de este proyecto. Recordemos que los socios son la Alcaldía de Medellín a través de las Empresas Públicas Municipales, una multinacional de servicios; y la Gobernación de Antioquia a través del IDEA, Instituto para el desarrollo de Antioquia. El proceso se inicia durante el mandato en la gobernación de Álvaro Uribe Vélez, pasa por Sergio Fajardo, Luis Alfredo Ramos, hasta el actual Luis Pérez. Durante el mandato de Uribe en la gobernación de Antioquia se produjeron las masacres del Aro e Ituango en la zona de influencia del proyecto que lo tienen encartado en procesos judiciales y que fueron considerados crímenes de lesa humanidad.

Empero, es el impoluto Sergio Fajardo, ex candidato a la presidencia de la república, el “más educado”, según decía su lema en la gestión de la Gobernación de Antioquia, en donde se cometieron todo tipo de atropellos a los derechos humanos y a las leyes, empezando que las comunidades, a través de la corporación Ríos Vivos, señalaron que cuando iniciaron las protestas contra el proyecto Hidroituango el gobernador Fajardo les envío en respuesta de su solicitud al ESMAD de la policía para que los reprimiera. Lo dicen ellos abierta y públicamente.

En un reciente programa televisivo denominado Nos cogió la noche, emitido desde Medellín por la televisora Cosmovisión, se le realizó una entrevista a la diputada de la Asamblea de Antioquia, Ana Cristina Moreno, sobre la crisis de Hidroituango, señalando la integrante de la duma que había estado en la junta directiva de esa entidad y que por ello conocía al proyecto, respondiendo en el espacio televisivo ante una serie de hallazgos fiscales por parte de la Contraloría de Antioquia relativos a las cuentas del citado proyecto energético.

EPM TOMA EL CONTROL

Los costos, sin conciliar la construcción de Hidroituango, han llegado a un billón de pesos y según la diputada “nosotros no nos podemos tener el lujo de tener otro Reficar”. Uno de estos rubros de inversión por parte de la EMP, tras quedar con el 99% de las acciones –ya diremos a través de que mecanismo- es cuando decide incluir 100 millones dólares como inversión social en la zona del proyecto constituidos exactamente por 12 municipios y que se conoció, en esa época, como el Plan Integral Ituango.

La Contraloría de Antioquia encontró hallazgos de “des-administración” —así como lo leen— y desidia por parte de Sergio Fajardo en su gestión como Gobernador de Antioquia. La sociedad Hidroituango hizo allí 91 contratos encontrando el ente de control que 89 de ellos carecían de informes de interventoría y tampoco tenían los informes de los supervisores autorizando los pagos. ¿Se preguntarán ustedes cómo EPM siendo socia del proyecto aparece con el 99% del accionariado? Pues bien, el gobernador Fajardo, dice la diputada Moreno “les entregó a la EMP el proyecto Hidroituango para que hiciesen los que esta empresa quisiera. Los antioqueños merecíamos un gobernador que velara por los intereses del departamento en ese proyecto”.

La historia es la siguiente.

Fajardo cede el 51% de las acciones por un año (2013) a EPM, los derechos políticos de decisión, en un contrato de usufructo, sin mediar la autorización respectiva de la Asamblea de Antioquia. En otras palabras, se retiró de la toma de decisiones del proyecto a cambio de una suma de dinero consistente recibida por la Gobernación de Antioquia de 35 millones de dólares que fueron los recursos con los que se construyeron los famosos parques temáticos, entre ellos el Explora, de Medellín, con acuarios y otra serie de atracciones que convirtieron a Fajardo en un nuevo líder de talla nacional.

Para efecto de la construcción de la represa EPM creó otra empresa: EPM Ituango, mientras EPM quedaba en calidad de socia aportante al proyecto. Pues bien, en ese momento EPM liquida a su filial EPM Ituango quedando con todo el pastel en calidad de socia y contratista —pues es la que adelanta la construcción de la represa a través de contratos con empresas de ingeniería— sumando al control total cuando el gobernador Fajardo les cede su derecho de opinar y decidir en momentos cruciales del proyecto. Síntesis: es socia total, construye y administra en su totalidad el proyecto.

LOS HALLAZGOS DE LA CONTRALORÍA

Por ello la Contraloría de Antioquia encuentra 38 hallazgos tipificados de carácter fiscal, administrativos, patrimoniales por $60.000 millones de pesos. Además, señala el ente contralor que hubo actos de “desaministracción” del gobernador Fajardo, elegante eufemismo para señalar que no cumplió las funciones que le fueron encomendadas. Pero allí no queda todo. Ese año 2013 cuando le cede la gobernación de Antioquia a las Empresas Públicas Municipales de Medellín los derechos de opinión, controversia, oposición y veto, ocurren, con esos derechos usufructuados, importantes decisiones en torno a aspectos claves del proyecto hidroeléctrico.

A pesar de ser un contrato de usufructo de las decisiones administrativas producto de la capacidad accionaria, y que era un negocio que le convenía a las EPM pero no a la gobernación de Antioquia, la entidad de servicios públicos de Medellín —“nuestra multinacional latina”, como la celebran alborozados periodistas del sector económico— decidió en una curiosa jugarreta contable, colocar los $35 millones de dólares como gastos de inversión de las obras, jugando en contra de los intereses contables de la gobernación de Antioquia y del IDEA, socios del proyecto. Birlada, pues, por punta y punta la Gobernación de Antioquia.

No ha explicado Sergio Fajardo —y posiblemente no lo haga nunca— por qué tomó una decisión de esa naturaleza en contra de los intereses de los antioqueños, ni tampoco se sabe, ya que eso se guarda con todo el sigilo del mundo, que decisiones trascendentales tomó la cúpula directiva de las Empresas Públicas Municipales de Medellín con relación a aspectos puntuales de la construcción de la presa que, entre otras cosas, se hizo sin ninguna licencia ambiental, algo de Ripley´s por los impactos innegables que tiene semejante obra de ingeniería.

LOS AMOS DE LA ENERGÍA ELÉCTRICA

La historia accidentada de una construcción pensada para afianzar económicamente a los antioqueños como los grandes controladores de la energía a nivel nacional e internacional, imaginario algo lesionado cuando a la empresa BRE Colombia Investments LP, del fondo de inversión canadiense Brookfield Asset Management, le vendieron el 57,61 % de las acciones del Estado colombiano en la generadora eléctrica Isagén con sede en Medellín por $6,49 billones de pesos (unos 2.005 millones de dólares). Isagén es la segunda de Colombia, con siete centrales de generación que suman una capacidad instalada total de 3.032 megavatios (MW), que provienen de 2.732 MW hidráulicos y 300 MW térmicos. El precio ofrecido por Brookfield Asset Management fue el mínimo fijado por el Gobierno, de 4.130 pesos por acción (unos 1,23 dólares). Uno de los aspirantes a la puja era precisamente EPM, que igualmente pretendía entrar en la OPA —oferta pública de acciones por la compra de Gas Natural ESP—, pero ante el cariz que tomaron los acontecimientos en Hidroituango, decidió abandonar el negocio que fue coronado, nuevamente, por la empresa canadiense Brookfield cuando el vendedor Gas Natural Fenosa —sí, los mismos de Electricaribe— negoció el 41.9% por 1.1 billones de pesos, casi 390 millones de dólares.

¿EN QUÉ QUEDÓ EL DINERO DE LA VENTA DE ISAGEN?

Supuestamente con la venta de ISAGEN, el gobierno de Juan Manuel Santos financiaría la infraestructura vial del país que, como ya se ha expuesto en reportajes anteriores en Corrupción al día, llevan una carga de corrupción en las concesiones, atrasos inexplicables y en general, de fallas de todo tipo en las soluciones de ingeniería. En resumen, el dinero de la venta de ISAGEN, si es que ya entró dentro del presupuesto nacional, tomó rumbos insospechados.

De allí también la carrera contra reloj que tenía las Empresas Publicas de Medellín en terminar cuanto antes, como fuera, la represa de Hidroituango, pues previamente había vendido en bloque la energía que empezaría a surtir desde el mes de diciembre de 2018, uno de cuyos compradores era precisamente Electricaribe, que por quedar con la brocha colgada de la pared ante el retraso de la puesta en marcha de la generación eléctrica de Hidroituango le tocará comprar energía a mayores precios que por supuesto pagaremos nosotros los sufridos usuarios.

En cuanto a Hidroituango, es una historia de mil aristas que lejos está de terminar. Ahora, con todos los sucesos conocidos por la emergencia que va para el mes, se entiende la prisa de la dirigencia de la EPM en el llenado de la represa antes de tiempo tomando todo tipo de riesgos, entre ellos el taponamiento de los túneles, en un afán de soberbia tecnológica que les está pasando una dura cuenta de cobro con el consecuente desmedro del prestigio empresarial que había formado EPM durante varias décadas como modelo de eficiencia en el manejo de empresas de servicios públicos estatales.

NUEVAS FALLAS SALEN A LA LUZ

En cuanto a la represa, sigue en estado máxima alerta. El peligro no ha pasado y por el contrario se acrecienta. El presidente Juan Manuel Santos dio declaraciones al respecto: “El riesgo sigue alto y ha venido incrementando”. El día 3 de junio voceros oficiales de la EPM confirmaron, otra vez, movimientos en la montaña ubicada en el flanco derecho a un rango de 6 milímetros por hora, cifra que según el diario El Colombiano de Medellín “por debajo de los 10 milímetros que representarían una amenaza”. Aparte de lo anterior confirmaron que hay filtraciones de agua “dentro de los rangos esperados (?)”, desconociéndose su causa o motivo, pues cuando se llegó a la cota 410 del llenado “prioritario de la presa” (todo en esta construcción ha sido a las carreras), el gerente general de la EPM, Jorge Londoño de la Cuesta dio una declaraciones que suscitan sospechas sobre la calidad de los procesos de construcción de la presa en sus diversas etapas, pues en los últimos 100 metros los operarios usaron un relleno de lino arcilloso que impermeabiliza sumado a un material rocoso que detiene el agua y que “No era el mismo que se usó en la base del llenado, por lo que nadie sabía si este material resistirá los embates del agua y el tiempo. Hasta el momento se desconoce si las filtraciones se originan en este punto”.( http://www.elcolombiano.com/antioquia/sin-tregua-hidroituango-avanza-en-sus-desafios-FK8804698)

La corrupción, que al parecer ha sido constante en los procesos de planificación y construcción de Hidroituango, permea, al igual que el agua que se cuela por todos lados, en la estabilización definitiva del proyecto, situación por la que nadie apuesta. Los expertos internacionales contratados a partir de la declaratoria de emergencia recomendaron un monitoreo permanente de la parte alta de la montaña así como del estado general de la presa, considerando que lo esencialmente prioritario es la salvaguarda de las poblaciones a orillas del río Cauca y parte del Magdalena.

Si algunos creen que se trata de informes alarmistas y en contra de los intereses de la “antioqueñidad” bien les vale que conozcan un informe de la ONU sobre tres posibles escenarios de Hidroituango:

Que los deslizamientos afecten la casa de maquinas y se rompa la presa.

Que los aludes generen una ola que sobrepase la presa y en consecuencia esta colapse

Que el llenado prioritario desde la cota 385 hasta la cota 410, hecha en carreras en situación de emergencia sin los debidos requerimientos técnicos, pueda generar filtraciones de agua, recomendando los expertos en refuerzos extras para evitar lo que parece ser un inevitable desastre.

tomado de: corrupcionaldia.com/2018/06/04/hidroituango-un-proyecto-que-hace-agua-por-la-corrupcion/

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