Hidroituango: ¿Desarrollo o Catástrofe?

Linea Territorio y despojo

Por: Marlon Osorio. Kavilando

Nos debemos preguntar ¿el desarrollo se puede denominar "desarrollo" o más bien: un "modelo de catástrofe territorial"?

 

hidroituango colprensa

Hidroituango es el proyecto de infraestructura más grande y ambicioso de Colombia, a cargo de EPM (Empresas Públicas de Medellín), el cual debería empezar a funcionar comercialmente en diciembre del 2018, sin embargo, la situación de este megaproyecto es incierto, debido a las fallas en la infraestructura de la hidroeléctrica que ha afectado y puesto en riesgo inminente a las comunidades del área de influencia, más precisamente aguas abajo de la represa.

Desde sus inicios la idea de una hidroeléctrica en la región de Ituango y sus alrededores no fue bien vista por las comunidades, pues, eso implicaría una transformación total del territorio que las perjudicaría directamente. No obstante, a pesar de las diversas manifestaciones y procesos legales en busca de frenar este megaproyecto, EPM siguió la marcha en la ejecución del mismo con el sofisma del desarrollo aduciendo que esta obra era “una contribución al desarrollo local y regional” en el que se proyectaba “un mejor futuro para los colombianos”. Asimismo se argumentaba que si bien era cierto que este proyecto no reemplazaría las funciones de la institucionalidad política, si pretende “integrarse a unas dinámicas de desarrollo regional para generar un mayor volumen de oportunidades para los ciudadanos”  De esta manera se produciría en coordinación con la institucionalidad, un desarrollo territorial en la región en la que se reducirían las brechas “sociales, económicas, políticas e institucionales”. (Hidroelectrica Ituango, s.f.)

A pesar del discurso del progreso y desarrollo de la región, diversas expresiones de las comunidades del área de influencia de dicho proyecto se mostraron en desacuerdo con dicho proyecto, pues la idea de una represa en el territorio les parecía peligroso, además del despojo del territorio, en el sentido de que deberían transformar las prácticas económicas, sociales y culturales que por años han desarrollado en relación con el río, siendo el río Cauca el ordenador primario del territorio.

De igual modo, el proceso de resistencia ante el proyecto ha estado acompañado por distintos procesos investigativos en los que se evidencian el nexo del conflicto armado con este tipo de proyectos, además de las diversas afectaciones que generan en los territorios en los que se desarrollan este tipo de obras.

El informe de la Corporación Jurídica Libertad  sobre la construcción de memoria histórica en Ituango revela dicha relación entre conflicto armado y desarrollo:

La relación extractivismo - graves violaciones a los derechos humanos es un binomio permanente en los países donde se lleva a cabo la expoliación de bienes comunes; el desarrollo de infraestructura vial, energética y de comunicaciones a través de Megaproyectos que atienden principalmente las demandas internacionales, afecta a los habitantes de los países que soportan tal expropiación y transformación de los territorios. En Colombia, el desarrollo del modelo extractivista está marcado por el conflicto político, social y armado que se ha extendido por más de 50 años. La guerra ha sido una estrategia para despojar a las comunidades de sus tierras, y para establecer un orden totalizante que reprime la movilización por la garantía de los derechos y por cambios estructurales en el modelo de desarrollo. En el caso de las regiones Norte y Occidente, donde se construye la represa más grande de Colombia, se han presentado graves violaciones a los derechos humanos entre 1990 y 2016.” (Corporación Jurídica Libertad, 2016)

Mencionamos el conflicto armado, porque quizás para muchos es desconocida la historia de violencia y masacres que sufrieron las distintas comunidades que hoy día son curiosamente las que están afectadas por la emergencia generada por Hidroituango. Como podemos observar la crisis humanitaria que hoy viven las comunidades afectadas por Hidroituango, es una revictimización de las mismas que nos lleva a la necesidad de repensar la forma en cómo se ha venido pensando y materializando el desarrollo. En este caso, desafortunadamente el desarrollo se ha convertido en una catástrofe no sólo por la situación crítica que hoy acontece a Ituango y demás comunidades alrededor, sino también por el pasado de violencia que de ninguna manera es un hecho aislado sino que debe entenderse a partir de la relación entre desarrollo y violencia. A pesar de dicho contexto histórico, la construcción del territorio desde las propias comunidades se mantiene aunque bajo constantes amenazas, de hecho entre los días 2 y 8 de mayo se registraron dos homicidios contra integrantes del movimiento de Ríos Vivos.

Actualmente en términos económicos en lo que respecta a la hidroeléctrica se registra como mínimo una pérdida de 400.000 millones de pesos, esto como resultado de la decisión de inundar la sala de máquinas como medida de emergencia argumentando que era necesario ya que de lo contrario se hubiese producido una avalancha que muy seguramente habría arrasado con Valdivia, Taraza, Caucasia, Nechí y demás comunidades ubicadas a orillas del río Cauca en mayor o menor proporción.

Hoy día, municipios como Valdivia parecen pueblos fantasmas, des-habitados pues la alerta máxima continua, lo cual ha llevado a la reubicación de las comunidades en sitios de albergue y campos humanitarios en zonas seguras ante la posibilidad de que colapse la represa. Lo más crítico aún, es la forma improvisada en la que se ha atendido parcialmente la emergencia humanitaria que padecen las comunidades afectadas por esta situación. Según la Sala de Crisis Social que se conformó por diversas organizaciones como forma de contribuir en la atención humanitaria, advierten que “los habitantes del Occidente, Norte y Bajo Cauca antioqueños, ubicados en el área de influencia de la Represa Hidroituango, padecen una Crisis Humanitaria por falta de atención oportuna y con enfoque diferencial”. (Sala de Crisis, 2018)

Es por toda esta situación crítica que sufre esta región del bajo cauca por causa de un megaproyecto impuesto desde la lógica del desarrollo, que nos debemos preguntar si en verdad el desarrollo se puede denominar desarrollo o más bien se podría denominar como un modelo de catástrofe territorial que arrasa con todo, además de que este hecho hay que comprenderlo dentro de la lógica económica nacional y no como un asunto sin relación del modelo de desarrollo económico de nuestro país.

Bibliografía

Cometa, A. Z., Caicedo, D. L., & Rodríguez, A. I. (21 de Mayo de 2018). HidroItuango: El fracaso de un gran negocio impuesto en medio de asesinatos, desapariciones y destrucción masiva de la naturaleza. Obtenido de Kavilando: http://kavilando.org/lineas-kavilando/territorio-y-despojo/6187-hidroituango-el-fracaso-de-un-gran-negocio-impuesto-en-medio-de-asesinatos-desapariciones-y-destruccion-masiva-de-la-naturaleza

Corporación Jurídica Libertad. (2016). Colombia Nunca Más: Extractivismo y graves violaciones a los Derechos Humanos. Caso Hidroituango. 1990-2016.

Crisis, S. d. (06 de Junio de 2018). Las comunidades padecen una crisis humanitaria por falta de atención. Hidroituango. Obtenido de Kavilando: http://kavilando.org/lineas-kavilando/territorio-y-despojo/6214-las-comunidades-padecen-una-crisis-humanitaria-por-falta-de-atencion-hidroituango

Hidroelectrica Ituango. (s.f.). Proyecto Hidroeléctrico Ituango. Obtenido de Hidroelectrica Ituango: https://www.hidroituango.com.co/proyectos/proyecto-hidroelectrico-ituango/38

Déjanos tus comentarios


Código de seguridad
Refescar

Revista Kavilando

portada kav1

Publicaciones

Slider

Afiliados a

clacso

cc

Visitas