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Mié, Ago

Mensaje A Los Campesinos (Padre Camilo Torres, 1965)

Linea Formación, Género y luchas populares

Por: Padre Camilo Torres Restrepo / Octubre 1965

De acuerdo con los censos la población campesina ha disminuido. Sin embargo, en ellas se considera que la población que vive en los centros de más de 1.500 habitantes es población urbana. En la realidad eso no es así. Podemos decir que la mayoría de la población colombiana es población rural

Además de la cantidad, la más importante es que el mayor aporte al ingreso nacional lo hacen los campesinos. El 90 por ciento de las exportaciones son agrícolas (café, banana, tabaco. azúcar). Sin agricultura no tendríamos forma de importar maquinas ni la comida que nos falta. Desgraciadamente el aporte de los campesinos, como todo en ese sistema, no sirve sino para unos pocos. Los que manejan las federaciones (de cafetaleros, de algodoneros, la United Fruit, de bananeros, de tabacaleros, etc.) y los que manejan los bancos (especialmente el Banco de la Repúb1ica) concentran todas las ganancias. Las ganancias que aprovecha el gobierno se emplean en 1o que éste llama "funcionamiento", es decir, en pagar empleados (que se han duplicado para conservar la paridad) y para comprar armas viejas, para matar a los campesinos que han dada el dinero para comprarlas.

El contraste entre la importancia económica y social de los campesinos y el trato que reciben del presente sistema es manifiestamente escandaloso. La violencia ha sido principalmente campesina. El gobierno fue el iniciador de la violencia, desde 1947 es el que la produjo con la policía primero y con el ejército después, desde 1948.

Los oligarcas liberales pagaban a los campesinos liberales y los oligarcas conservadores pagaban a las campesinos conservadores para que los campesinos se mataran entre sí. A los oligarcas no les hicieron ni un rasguño. Cuando la oligarquía no necesita mas de ellos, los declaró bandoleros, los "cazó como a fieras" y luego, cuando los asesinó, publicó las fotos de sus cadáveres en la primera página en la gran prensa haciendo alarde del triunfo obtenido en nombre de la paz, la justicia y la legalidad.

Esa violencia gubernamental y financiada por las oligarquías después enseñó muchas cosas a los campesinos: les enseñó a reconocer en la oligarquía a su verdadero enemiga. Les enseño a huir primero. Defenderse después y les enseñó a atacar para obtener lo que las oligarquías obtenían con la violencia: fincas, cosechas, ganado, poder. Estas cosas no se las daba el sistema. Todo lo contrario, los salarios más bajos, el menor número de escuelas, las peores viviendas, las menores posibilidades de progresar, las tienen los campesinos.

Cuando acabaron con los cabecillas notorios quedaban zonas campesinas controladas por los mismos agricultores.

La política represiva de los Estados Unidos impuesta a sus gobernantes, los gobernantes colombianos, no podía permitir zonas "sospechosas" aunque fueran pacíficas. El ejército necesitaba aumentar su importancia, para mostrar que era necesaria y aumentar su presupuesto.

El gobierno dice que los campesinos iniciaron la violencia. Los campesinos dicen que fue el gobierno. En Francia, intelectuales de todas las corrientes después de haber investigado dicen que los campesinos tienen la razón.

Yo quiero retar al gobierno para que pida, si se atreve, una comisión investigadora a las Naciones Unidas, constituida por países neutrales (por ejemplo Egipto, India y Chile) para que juzguen los casos de Marquetalia. Pato, Guayabero y Río Chiquito.

Sabemos que la similitud del desembarco de los Marines en Santo Domingo, son los desembarcos del ejército colombiano dirigidos por la misión militar norteamericana en las "repúblicas independientes".

Estos desembarcos continuaran. Ayer en Río Chiquito, mañana Sumapaz, pasado mañana el Ariari y los llanos. El ejército empieza con la acción cívico-militar y acaba con los bombardeos, empieza sacando muelas y acaba metiendo bala. Los campesinos ya saben que los militares llevan una mano adelante con el pan y otra atrás con el puñal. La "república dependiente" de Colombia seguirá obedeciendo a los norteamericanos para que destruya a sangre y fuego las otras repúblicas de colombianos independientes. Así lo ha decretado la Cámara norteamericana.

Nuestros campesinos, ya saben a que atenerse. Ya saben para qué se tienen que preparar. Ellos no se lanzan a una aventura pero no rehuyen la lucha. Ya la oligarquía con el Estado de sitio, ha sacado al pueblo de las plazas públicas. Ya lo persigue con ametral1adora en recintos cerrados como en Medellín. Cuando nos haga la vida imposible en la ciudad, tenemos que ir al campo. Y del campo no podremos botarnos al mar. Allí tendremos que resistir. Para eso debe prepararse el campesino. Organizando ahora los comandos del Frente Unido con grupos de 5 a de 10. Purificando las zonas de traidores a la causa del pueblo. Haciendo depósitos de comida y de ropa. Preparándose para esa lucha prolongada. No dejándose provocar, ni presentar resistencia cuando las condiciones sean desfavorables para el pueblo.

La oligarquía seguirá reafirmando a los campesinos en su convencimiento de que tienen que apoyar a las fuerzas revolucionarias. ¿Por qué no han acabado con la guerrilla de Simacota? Únicamente por el apoyo de los campesinos.

Cuando la oligarquía no deje otro camino, los campesinos tendrán que darnos el refugio a los revolucionarios, a los obreros y estudiantes.

Por el momento deben unificarse y organizarse para recibirnos con el fin de emprender la larga lucha final.

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