El periodista cuenta, indignado, cómo se pudrió la comida y cómo se vio perjudicado un pueblo. Excúsenme si parezco furioso: lo estoy. Esperé una semana antes de sentarme a escribir, pero no se me pasa. El crimen que se ha cometido clama justicia al cielo. Voy a contarles la historia.