Los intereses económicos que motivan los enfrentamientos armados son palpables el norte de Antioquia. La disputa por el territorio entre actores armados ilegales con fuerte presencia histórica en el territorio como guerrilla (Frente 18 y 36 de las FARC), paramilitares (supuestamente desmovilizados como AUC y el antiguo bloque Mineros, Urabeños y Rastrojos), además de la creciente militarización de la zona de incidencia del proyecto hidroeléctrico más grande del país, han agudizado el conflicto armado en esta zona, conflicto en el que las comunidades locales quedan en medio con los principales efectos sobre sus vidas y territorios. Todos los actores, incluida la represa impuesta a los habitantes, hacen parte de esta disputa.