El reciclaje no es sólo el proceso por el cual se amplía el ciclo de vida de los materiales y se optimizan los recursos naturales. Es también un negocio, una industria. Esta crónica da cuenta de la actividad de los recicladores, o recuperadores, como también se les llama, que constituyen el eslabón intermedio de la cadena de comercialización del material recuperado. Aunque es imposible dar una cifra exacta de cuántas personas ocupa, dado que se trata de una actividad informal e itinerante, un oficio típico de la economía del rebusque, se calcula que en Medellín hay cerca de 3 mil personas dedicadas al reciclaje, muchas de ellas de forma individual y algunas en situación de calle. El resto se agrupa en cooperativas de manera más formal, así no tengan un contrato laboral ni prestaciones sociales.