Por: Yani Vallejo Duque* Y Alfonso Insuasty Rodríguez**
Es así que hoy, Colombia no está gobernada por una “clase política” sino por una articulación de castas mafiosas que sin pudor alguno han hecho de lo público su botín privado, han reordenado los territorios a punta de sangre y dolor acumulando tierras, riqueza, poder, han reconfigurado el diseño institucional Estatal a la medida de sus necesidades lógica en la que los derechos son su principal obstáculo, es la aplicación de un neoliberalismo feudal y criminal.