Somos campesinos y barequeros de las playas del rio Cauca nos han vulnerado nuestro derecho al río, al sustento de nuestras familias, de esta manera nos llenaron los caminos y playas de seguridad privada, la cual nos hacía seguimiento y nos vigilaba si estábamos en los ranchos o si trabajamos porque según ellos somos invasores y perturbadores, en ocasiones cuando salíamos a hacer el mercado, aprovechaban para tumbar los ranchos y nos tiraban las cosas al rio, al salir apuntaban nuestros nombres y cuando regresábamos numeraban los ranchos, nos tomaban fotos y un montón de cosas, nosotros sin entender muy bien lo que sucedía aguantamos todo esto pacíficamente.