Ante la ocurrencia de recientes hechos de presión desplegada sobre la población Wayuu de Jepira (Cabo de La Vela), nos permitimos reclamar y reivindicar el derecho a la libre determinación que tenemos las comunidades del Pueblo Wayuu.
Ante la ocurrencia de recientes hechos de presión desplegada sobre la población Wayuu de Jepira (Cabo de La Vela), nos permitimos reclamar y reivindicar el derecho a la libre determinación que tenemos las comunidades del Pueblo Wayuu.
Denunciamos ante la opinión pública Nacional, Internacional, ante las Organizaciones Defensoras de los Derechos Humanos y ante los Organismos de Control del estado, los hechos de confrontación armada que se vienen presentando en las comunidades indígenas del Alto Andágueda, los cuales atentan contra la integridad física y territorial de los indígenas, y su derecho a vivir en paz de manera autónoma en sus territorios ancestrales.
Con miras a garantizar la soberanía alimentaria de la población colombiana, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo, ponen en consideración las siguientes diez propuestas:
Los derechos humanos no son leyes, ni pueden ser representados por ellas, como tratan de presentarlo frecuentemente los Estados. Los derechos corresponden a las luchas de los pueblos y son ellos los directos responsables a la hora de decidir cuáles son las herramientas de lucha más adecuadas para convertir sus demandas en derechos y propender por el reconocimiento social y estatal de los mismos.
Presidente Santos, la Federación Colombiana de Educadores reitera a Usted y a la Ministra de Educación, María Fernanda Campo Saavedra, que sólo es posible alcanzar una educación de calidad en Colombia si el gobierno que preside revisa y cambia a fondo asuntos trascendentales como:
La huelga del Cerrejón, el anunciado paro Cafetero y el paro cívico que se desarrolla en Arauca son parte de la lucha de las masas que arrancaron con bríos en 2013.
Los colombianos patriotas y revolucionarios tenemos la responsabilidad de ubicar a nuestros héroes y mártires en su justa dimensión en la historia. Después de haber nacido en una cuna de familia acomodada, estudio y consagró su vida a los humildes, desde su sacerdocio, como académico y fundador de la facultad de Sociología en la Universidad Nacional de Bogotá, junto a Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna y otros tantos ilustres profesores que compartieron su vida universitaria, hasta que trascendió como líder popular y revolucionario, liderando el FRENTE UNIDO, donde confluyeron todas las organizaciones de izquierda hasta incorporarse a las filas del Ejército de Liberación nacional en 1965.