Por: Fabían Mazo Elorza*
Quintero como fenómeno Político deja claro por un lado que se puede ser alternativo, de derecha, clientelista y corrupto, por otro lado, puso en jaque a una élite política que ha vivido de las arcas públicas por años. Sabiendo que no ha sido un buen alcalde, tampoco estamos de acuerdo con la revocatoria pues ni los argumentos, ni quienes lideran aportan a la solución de ninguno de los problemas reales de la ciudad, es simple oportunismo.