Ni revocatoria, ni defensa de Quintero

Linea Territorio y despojo

Por: Fabían Mazo Elorza*

Quintero como fenómeno Político deja claro por un lado que se puede ser alternativo, de derecha, clientelista y corrupto, por otro lado, puso en jaque a una élite política que ha vivido de las arcas públicas por años. Sabiendo que no ha sido un buen alcalde, tampoco estamos de acuerdo con la revocatoria pues ni los argumentos, ni quienes lideran aportan a la solución de ninguno de los problemas reales de la ciudad, es simple oportunismo.

 

 

gea revocatoria

En medio de tanta perorata con las cosas de la política en Medellín lo obligan a uno a pensar en serio esos procesos que están sucediendo y los que se vienen, que está pasando y que se puede venir, no se trata de hacer futurología ni hacer apologías del pasado, por el contrario, trataré simplemente de poner por escrito lo que a ratos pienso de esta ciudad en la que vivo y viven mis hijos, mi señora y mis hermanos.

Medellín se ha caracterizado por ser, no solo la cuna, sino el fortín más grande de los seguidores del “señor ese” expresidente y ya, por fortuna, exsenador y expresidiario, sin embargo, no ha sido posible para el partido de ese señor lograr poner Alcalde en esta ciudad, pues los últimos tres procesos electorales los ha perdido, dando una tendencia muy extraña a esta ciudad en la que en procesos electorales nacionales en su mayoría sacan a flote toda la tradición conservadora y votan por el señor de las sombras o por lo que él diga, como votar por el NO en el plebiscito de la Paz o votar por Duque, pero en las elecciones locales no se vota por lo que él diga. Quizás porque no ha sabido elegir bien su marioneta de turno o porque, en medio de todo, la ciudadanía de Medellín en lo local no se deja llevar por palabrerías de montañero capataz.

Es en este contexto que en octubre de 2019 teniendo como principales candidatos a la Alcaldía de Medellín tres opciones: 1. El títere de turno del señor ese, del partido que representa el más grande Concierto para Delinquir (CD): Alfredo Ramos, 2. Quien representaba la posibilidad de continuidad del proceso iniciado con Federico Gutierrez (quien antes había perdido unas elecciones por ir de la mano del mismo CD): Santiago Gomez (el de Fico), y 3. Daniel Quintero, quien se presenta por firmas, sin el respaldo, oficial, de ningún partido político tradicional, quien augura ser “la alternativa” para salvar la ciudad del viejo poder, la ciudadanía por una abrumadora mayoría elige esa última opción, en clara contravía del proyecto del señor ese del CD.

Es decir, en Medellín, se tomó una decisión de apartarse de lo que representa ese partido, al menos en el ejecutivo, pero contradictoriamente le dan al CD la mayoría en el Concejo de la ciudad y la mayoría de las curules de los ediles de las Juntas Administradoras Locales, es decir, se vota en contra de ese partido para la Alcaldía, pero en contra “la Alternativa” para los órganos de control político.

Esta no es una contradicción cualquiera, pues deja al mandatario sin margen de maniobras para tener una buena gobernabilidad, este alcalde electo tiene varios retos de cara al futuro de la ciudad:

  1. Sacar adelante Hidroituango
  2. Poner en marcha un plan de movilidad que dé respuesta a las necesidades de la ciudad
  3. Sacar a Medellín de la lista de las ciudades más desiguales del mundo
  4. Enfrentar, como cada año, una situación de contingencia ambiental
  5. Poner en marcha un Plan de Desarrollo ambicioso en unos aspectos, pero que se quedó corto en muchos aspectos de la formulación de metas e indicadores, y, por si fuera poco,
  6. Pandemia del Covid -19.

De todos ellos, el primero y el último son los elementos centrales sobre los cuales se van apoyar quienes perdieron las elecciones para poner en marcha su plan de oposición: Hidroituango y manejo de la pandemia.

Para entender porque el primero es fundamental se requiere comprender que significa ese proyecto en el contexto nacional.

Esta represa no es sólo un proyecto energético, es además uno de los megaproyectos geoestratégicos más importantes para los dueños del poder y de la tierra, buen aparte de la acumulación y concentración de la propiedad de la tierra en el norte del departamento se cruza por ese proyecto, no es casual que sea en esta zona donde se realizaron grandes incursiones paramilitares: El Aro, Las Granjas, Briseño, El Valle de Toledo, San Juan de Rodas… en todos ellos con cantidad de víctimas, desaparecidas, que, según la organización Rios Vivos, muchas de ellas pueden estar enterradas bajo las aguas de la represa.

Pero su importancia no es sólo por la posibilidad y necesidad de que el agua de la represa ahogue los gritos de sus muertos y la esperanza de campesinos de recuperar sus tierras, pues igual que sus muertos quedaron bajo las aguas, sino que se juegan adicionalmente dos elementos fundamentales: el futuro energético del país, y del negocio de la energía, y la sostenibilidad de EPM.

Por la sostenibilidad de EPM es que aparecen otros poderes de la región enfrentando al alcalde Quintero, pues el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) había puesto en la gerencia general de la empresa sus condiciones desde hace más de 30 años, lo que les permitía asegurar proyectos como el de la represa, la compra de tierras y la expansión energética del país para el beneficio de sus negocios.

Pero, frente a la empresa el alcalde tiene su propio proyecto: poner su propia marca en la administración, hacer de EPM una empresa independiente del GEA, pero olvida que durante 30 años ese grupo no sólo había puesto el nombre de su gerente, sino que construyeron una reglamentación propia que obliga a mantener un mínimo de condiciones que obliga a cualquier mandatario a sostenerlos para evitar generar crisis que pueden resultar costosas para la empresa y para la ciudad.

No se puede olvidar que durante años, el GEA no sólo puso los gerentes de EPM, también puso los alcaldes, es decir, la clase política antioqueña no solo ha sido aliada, sino que es parte de los grupos de poder económico, esto les permite legislar y ejecutar en su propio beneficio, siempre en nombre de otros; por esta razón en CD (recuerden que no es sólo Concierto para Delinquir, sino la sigla del partido político que los representa) encabeza una gran cruzada para revocar el mandato del alcalde, todo amparados en supuestos movimientos sociales, líderes ciudadanos, que se unen con el único interés de salvar la ciudad del caos y la anarquía.

Frente a este proceso de revocatoria se me ocurren varios elementos de análisis:

  1. No es convocado, abiertamente, por el partido CD, sino por una gran veeduría ciudadana, que en defensa de lo público ve con preocupación que el GEA pierda EPM y lo argumentan desde los riesgos que implica “la pérdida del gobierno corporativo”, que es la figura que les ha permitido darle a una empresa pública el manejo empresarial de una industria privada, es decir, su preocupación no es la empresa, es la calificación de negocios que se pueden hacer o que ya tienen planteados hacer desde esa empresa, sin importar si resultan negocios tan chuecos y oscuros los que se hicieron en Chile y Panamá, o si en ellos se ocultan los muertos bajo las aguas de una represa. Pero ni el señor de las motosierras, ni su partido asumen de frente la responsabilidad de buscar la revocatoria, pues no quieren que se mire como la falta de gallardía al haber perdido las elecciones, sino, que prefieren aprovechar la supuesta veeduría para relanzarse desde la lógica del movimiento ciudadano en busca de la alcaldía, pues en esta ciudad parece dar más resultado eso que los partidos.
  2. Aunque el alcalde haya mentido en materia de disponibilidad de camas UCI para enfrentar la pandemia, situación bastante compleja de entender, pues en realidad sí se llegó a tener en la ciudad las mil camas tipo UCI que él dijo que habían, pero con el problema que sólo se llegó a tener disponibilidad real de 900, es decir, camas efectivas con equipos y profesionales que las pudieran atender, las otras cien camas existen, pero no hay quien las pueda manejar, ni ventiladores, ni sistemas de oxigeno que puedan conectarse, es decir, con esas nunca se pudo contar, algo así como si tuviéramos 100 carros último modelo, full equipo, sin motor. Esto también llevó a acrecentar las críticas al mandatario; es real que al inicio de la crisis la ciudad sólo contaba con un poco más de 400 camas UCI, y en lugar que presentar las 900 efectivas como el logro de duplicar la capacidad en menos de un año, miente con una cifra ridícula de mil, que sólo sirvió para dar argumentos a los de la revocatoria para decir que el alcalde miente.
  3. La toma de decisiones frente a las restricciones que obligaba la pandemia, en materia de movilidad, reunión, actividad económica, siempre a última hora, publicar decretos vía redes sociales y no en medios masivos con suficiente anticipación, hicieron que se vieran medidas improvisadas, sin planeación, casi irresponsables.
  4. Contrataciones poco claras además de esa manía de poner en cargos claves a personas de su propio entorno familiar dan mayor argumento a quienes perdieron esos puestos para buscar la revocatoria.

A todas estas uno de los argumentos que más se esgrimen es que el alcalde mintió desde la campaña al presentarse como un candidato alternativo, independiente, frente a esto hay dos cosas que aclarar:

  1. Daniel Quintero no mintió al decir que era un candidato alternativo, pues todos los candidatos son una alternativa, y él efectivamente era una de las alternativas de elección que tenía la ciudad, el error lo cometemos los votantes que confundimos “alternativa” con izquierda, y no, Daniel Quintero nunca dijo que fuera un candidato de izquierda, es más, siempre hizo grandes esfuerzos para que los medios lo desligaran de esas posturas políticas
  2. Daniel Quintero es un político independiente… sí, pero no de la política tradicional del país, sino de la estructura clásica de los partidos, inició su vida política en las juventudes conservadoras, luego formó su propio partido, el del Tomate, luego fue candidato al Concejo por el partido liberal, luego trabajo en el Viceministerio de las TIC y desde ahí fue promotor de la campaña por el SI en el plebiscito, en apoyo a Juan Manuel Santos y el Partido de La U, luego vuelve alas toldas liberales para asesor de campaña de Humberto De La Calle, pero, que se pasee por todos los partidos no quiere decir que sea independiente, sólo que no se encasilla de esas estructuras, pues en Colombia, sigue pesando la figura caudillista del líder carismático más que la representación ideológica de las ideas de un partido, Daniel lo sabe y acude a esa figura para hacerse elegir como independiente.

Así las cosas, la revocatoria del mandato es un buen escenario para que los títeres del “señor ese” expresidente y expresidiario se reencauchen, logren los apoyos suficientes de sus amigos y dueños, para recuperar el camino y la senda del poder, pero además es la posibilidad de demostrar que para ser caudillo no sólo basta la figura, es necesario tener quien te sostenga el pedestal, es decir, ese proceso más que buscar la alcaldía de Medellín, busca fijar las bases del poder real en las casas matrices de las corporaciones que definen el rumbo de las ciudades.

¿A la pregunta de si revocar a Quintero garantiza que la ciudad avance?

No, la ciudad seguirá por el camino trazado por grandes poderes, esta vez con una cara diferente.

¿Mintió Quintero al presentarse como alternativo e independiente?

No, no mintió, ya expuse esa idea, él era una de las alternativas de elección y efectivamente no estaba respaldado por los partidos tradicionales.

¿Es Quintero un buen alcalde para la ciudad?

No, mentir frente a la cifra de camas UCI, cuando podía presentar un gran logro diciendo la verdad lo hace un torpe en el manejo de la noticia, elegir Twitter y redes para publicar decretos que restringen la movilidad de la ciudadanía son idioteces de un incompetente, el manejo de corte autoritario, nepotista, clientelista de la contratación y de procesos como el presupuesto participativo hacen que esta administración no sea digna de calificar como diferente a las anteriores, ni a las futuras, mientras se mantenga la misma visión de ciudad y de desarrollo.

En resumen podemos afirmar que Daniel Quintero ha sido un gran experimento de la ciencia política, no un gran gobernante: logra unir y poner de acuerdo en que es un mal alcalde tanto al CD como al Polo Democrático, logra demostrar que un candidato o un gobernante puede ser efectivamente alternativo, de derecha, clientelista y corrupto, todo a la vez, pero además logra que buena parte de esos que piensan, o pensamos, que no es un buen alcalde, tampoco estemos de acuerdo con que se le revoque, pues también reconocemos que ni los argumentos por los que se convoca la revocatoria, ni quienes lideran esa convocatoria, ni la revocatoria misma aportan a la solución de ninguno de los problemas reales de la ciudad.

*Sociólogo, Especialista en Gestión Urbana, Investigador. Magister en desarrollo Urbano. Medellin (Colombia)

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