Usualmente en las Universidades Colombianas el conocimiento es abordado a través de dos enfoques de pensamiento. De una parte se enseña desde la fórmula tradicional, sostenida en un enfoque lógico formal que se acompaña de “verdades insustituibles”, tablas de verdad y análisis abstractos en los que priman análisis de las consecuencias y de los hechos resultantes de los fenómenos, pero que dejan afuera las causas, los orígenes y la memoria de tales fenómenos y los conflictos y tensiones que los provocan. De otra parte está la postura de Pensamiento Crítico, basado en el análisis de la totalidad, en la comprensión de la realidad, en la integración de teoría y práctica y en la ubicación de los fenómenos en contexto y en concreto y no en un mundo ideal y aislado del contexto, si no adentro del tiempo, espacio y situación en que ocurren los conflictos y las transformaciones.