Por: Natalia Herrera Durán. El Espectador.
Se trata de expedientes que enredan a militares con homicidios y que en 2013 pasaron de la justicia ordinaria a la penal militar. “Entre enero y agosto del año pasado, 48 casos de ejecuciones extrajudiciales, o falsos positivos, se trasladaron de la jurisdicción ordinaria a la militar, a pesar de que el Gobierno había asegurado que esto no ocurriría”.