Por: Federico Dertaube. IzquierdaWeb
Hace un año, el 18 de octubre, la primera ficha de dominó logró hacer caer la segunda, que se llevó consigo a la tercera, y así el salto de los molinetes del metro empujó los restos de somnolencia de una capa tras otra de la juventud hasta conmover en sus cimientos a todo un régimen.





















