Por: Oscar Alberto Morales, Inforiente.
Que si hacen la represa regresarían los desplazamientos y los problemas sociales. Que con este tipo de obras se benefician unos pocos y se perjudican muchos. Que la agricultura y la pesca se acabarían, y que hasta el agua potable de la región estaría en riesgo. Son muchas las quejas y argumentos que se le escuchan decir a cientos de campesinos cuando se les pregunta por esta hidroeléctrica, las mismas que llegaron a oídos de los Diputados de Antioquia, y por eso desde allí se nombró una comisión para que investigue lo que está pasando.