Por: Camilo Díaz Suárez, investigador nacional. Pares
El día 9 de marzo, hubo una renuncia masiva de 17 candidatos de la Circunscripción Transitoria Especial de Paz número 12, integrada por los departamentos del Cesar, Magdalena y La Guajira, aludiendo a una falta de condiciones para la realización de campañas.

Este es un golpe simbólico frente a lo que ha sucedido en esta circunscripción, ya que no hay posibilidad de aplazar o suspender las elecciones, puesto que, de acuerdo con el Acto Legislativo 02 de 2021, solo se podría dar por situaciones que alteren el orden público y requiere de la decisión del Gobierno nacional. Es decir, queda en manos del presidente.
No tener las posibilidades de pagar la póliza fue un obstáculo para poder acceder a recursos para la financiación de campañas. Al manifestar esto, candidatos de la circunscripción 12 le comentaron a Pares que, incluso, les llegó un correo para solucionar el problema del pago de la póliza, pero a la hora de acercarse a la previsora les dijeron que a ellos no les habían dado ninguna orden.


Eso llevó a que candidatos con un músculo financiero detrás o apoyados por estructuras políticas sí pudieran adelantar sus campañas, implicando un riesgo de cooptación de la circunscripción 12. Se suma el riesgo de que estas queden en manos del Clan Gnecco, por la presencia de William Alfonso Ovalle, quien fue gerente de campaña en el Cesar de Varga Lleras en el 2018 y ha dejado ver públicamente su cercanía con Cielo Gnecco. También está la presencia de Jorge Rodrigo Tovar Vélez, también candidato e hijo de “Jorge 40”, a quien varios candidatos han señalado como la persona que está detrás de las amenazas para no hacer campaña en ciertos municipios. De igual forma, está Pedro Norberto Casto Araujo, tío del alcalde de Valledupar, el "mello" Castro. (Para conocer los perfiles de estos candidatos cuestionados, dirígete al final de este artículo).
Sumado a ello, se denunció la falta de condiciones de seguridad. Algunos candidatos señalaron no poder entrar a ciertos municipios a hacer campaña, ya que los amenazaban. En varios de hechos, según fuentes en el territorio, solo se le permitía hacer campaña a Jorge Rodrigo Tovar.
Ante ese escenario, la semana pasada varios candidatos hicieron un acto de protesta, encadenándose frente a la sede de la Registraduría en Valledupar, entre los que estaban Luis Fernando Lara y Maryori de Jesús Pérez, manifestando la ausencia de condiciones para realizar campaña y pidiendo que se aplazar las elecciones en la CITREP. Como no obtuvieron respuesta de las entidades encargadas, es que se presentaron sus denuncias; consideran que no hubo, en ningún momento, equidad en el desarrollo de las campañas.
1. Jorge Rodrigo Tovar Vélez:
Es el hijo de Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”. Como ya reseñó Pares en el artículo “Los conflictos de intereses en la candidatura de Jorge Tovar”, Jorge 40 fue uno de los jefes paramilitares más sanguinarios del Caribe colombiano, quien llegó a dirigir entre 2000 a 5000 hombres en el Bloque Norte de las AUC. “Jorge 40” ingresó en 2006 a Justicia y Paz y excluido en 2015 por incumplir con algunas condiciones. Además, fue extraditado en 2008 a Estados Unidos por narcotráfico y deportado en 2020 a Colombia.
Es señalado de ser la mano derecha de Cielo Gnecco, matriarca del Clan Gnecco. Su cercanía es muy notable, siendo visible por redes sociales, donde se ha referido a ella como su hermana y mejor amiga. Diversas publicaciones dan evidencia de esa cercanía, lo cual también se ha traducido en un acercamiento en los equipos de trabajo de políticos abanderados por el clan. Entre ellos se encuentran Franco Ovalle Angarita, miembro que la familia política tradicional Ovalle, aliada del clan Gnecco y que tiene a su hermanos, Luis Ovalle Angarita, condenado por fraude procesal y a Manuel Guillermo condenado por irregularidades en contractuales en los Juegos Nacionales del 2015.
También le hizo campaña a Germán Vargas Lleras en el 2018, promoviendo su candidatura presidencial, cuando el clan Gnecco decidió apoyarlo en esas elecciones presidenciales. Ya esa cercanía entre Vargas Lleras y el Clan se había dado en 2015, cuando el Partido de la U y Cambio Radical se unieron para apoyar a Franco Ovalle a la gobernación.
Cabe mencionar que, como Pares reseñó en el informe “Baronesas Electorales en Colombia”, el clan Gnecco está en cabeza de Cielo Gnecco, quien heredó el poder electoral de sus hermanos Lucas, Jorge y José Eduardo. Es un clan que ha logrado el control político del Cesar, ocupando la gobernación en diversas ocasiones y consolidando desde el departamento su estructura para lograr cargos de representación nacional. Con nexos con paramilitares y narcotraficantes, consiguieron consolidar su poder económico para soportar la estructura política que tienen. Entre aliados del clan se encuentra también los congresistas Didier Lobo Chinchilla y Alfredo Ape Cuello.
Es el heredero de la casa política cuestionada de los Castro, en el Cesar. Es hijo de José Guillermo Castro Castro, conocido como el “Pepe” Castro, quien fue concejal y alcalde de Valledupar, gobernador del Cesar, representante a la Cámara por un periodo y senador por cuatro periodos. La influencia de “Pepe” Castro llevó a que uno de sus hijo, Guillermo Castro, hermano de Pedro Castro, fuera nombrado reemplazo del senador Luis Eduardo Vives en el 2000 y gobernador del Cesar en el 2003 en reemplazo del destituido Rafael Bolaños. Pese a los intentos ya mencionados de Pedro Castro para ingresar a la política, que contaban con el apoyo de su padre, esta casa política fue perdiendo terreno en el Cesar ante el crecimiento político del Clan Gnecco.














