Por: José Fernando Valencia Grajales*
Un llamado a revisar los riesgos a los que se ha expuesto la separación de poderes debido a la cooptación del Estado desde que se quebró la Constitución de 1991 cuando se aprobó la reforma Acto Legislativo No. 02 de 2004, por el congreso de Colombia y el ejecutivo así como la nefasta Sentencia C-1040/05, que firmo la sentencia de muerte a la garantía de la independencia judicial en Colombia





















