La solidaridad y el autocuidado colectivo, el camino para continuar la lucha.

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 Por: Congreso de los Pueblos

Aunque en los últimos días en Colombia han aparecido más de 70 casos, Iván Duque y los gobiernos locales han implementado medidas poco eficaces e inequitativas, que fomentan el pánico y la desigualdad social, esto sumado a un sistema de salud destruido tras más de 30 años de privatización, precarización y mercantilización, con poca capacidad de respuesta, y que, en caso de empeorar las actuales condiciones, colapsaría.

 

 

 Congreso de los Pueblos

LA SOLIDARIDAD Y EL AUTOCUIDADO COLECTIVO, EL CAMINO PARA CONTINUAR LA LUCHA

Marzo 18 de 2020

El Covid-19 ha evidenciado la profunda crisis civilizatoria que se ha venido extendiendo por décadas, afectando principalmente a los sectores más empobrecidos, y a los países con peores sistemas de salud, lo que nos llama a actuar con solidaridad, apoyo colectivo y autocuidado. Por ejemplo, la respuesta de gobiernos como el de Cuba ha sido ejemplar y sin rencor por tantos años de bloqueo, ha dispuesto su capacidad de atención médica enviando brigadas por todo el mundo para ayudar a contener el avance del virus; así mismo personas de diferentes nacionalidades han superado el pánico inmovilizador priorizando la ayuda a los más vulnerables, mientras muchos gobiernos y empresas multinacionales vienen actuando con mezquindad y negligencia.

Aunque en los últimos días en Colombia han aparecido más de 70 casos, Iván Duque y los gobiernos locales han implementado medidas poco eficaces e inequitativas, que fomentan el pánico y la desigualdad social, esto sumado a un sistema de salud destruido tras más de 30 años de privatización, precarización y mercantilización, con poca capacidad de respuesta, y que, en caso de empeorar las actuales condiciones, colapsaría.

Pensamos que es un momento para adoptar medidas realmente efectivas que impidan el avance de la pandemia. El gobierno nos llama a ser responsables, pero los grandes focos de posible expansión del virus como aeropuertos y sistemas de transporte masivos siguen funcionando sin medidas de control, ampliando la vulnerabilidad.

Ante esta situación exigimos al gobierno nacional:

1. Tomar las medidas idóneas de seguridad para trabajadores de los servicios de salud, quienes están en alto nivel de riesgo; proveer de los medios necesarios para que su trabajo se realice con seguridad y eficiencia. Acatar las exigencias de los gremios y sindicatos del sector salud.

2. Cierre temporal de entidades públicas y empresas privadas, garantizando empleos, contratos laborales y remuneración completa durante la emergencia. En casos especiales, como empresas de alimentos o de servicios públicos, adecuar turnos y horarios.

3. Garantizar el pago de un Ingreso Mínimo Vital a trabajadores informales mientras dure la emergencia dado que esta población no tiene la posibilidad de quedarse en casa porque su sustento familiar depende del día a día y son el 50% de los trabajadores del país.

4. Descongestionar las cárceles aplicando los criterios del jubileo orientados por la iglesia, para mitigar el riesgo debido a los altos niveles de hacinamiento y adoptar las medidas de salubridad necesarias para garantizar la salud y la vida de los reclusos.

5. Priorizar la vida y los derechos de los trabajadores, trabajadoras y ciudadanía en general, sobre los intereses económicos públicos y/o privados. Sancionar a empresas que incumplen o desconocen las orientaciones de protección de la salud, tal como lo sugiere la Procuraduría en el caso del Aeropuerto El Dorado.

6. Trasladar recursos públicos para reactivar y fortalecer la red pública hospitalaria; la única que puede atender una emergencia de esta magnitud.

7. Destinar mínimos vitales en agua, alimentos, energía y gas e incluso albergues para las poblaciones vulnerables del país
Nuestra prioridad es garantizar la salud y la Vida Digna de la población colombiana, particularmente de informales y desprotegidos, que somos la mayoría.

El Congreso de los Pueblos llama a NO DECAER EN EL ESPÍRITU DE LUCHA, participando de las jornadas de movilización de forma creativa, adaptándonos a las circunstancias actuales y actuando con responsabilidad. Aunque haya que suspender las concentraciones y aglomeraciones públicas mientras pasa la emergencia, podemos encontrar otras formas de expresar nuestro descontento. Hacer cacerolazos desde los hogares o acción mediática permanente para confrontar la manipulación y el pánico con el cual el régimen de Uribe-Duque quieren ocultar la crisis política, la corrupción y el mal manejo de la emergencia sanitaria.

Llamamos al pueblo colombiano a asumir con responsabilidad y solidaridad este momento, a aprender de experiencias de otros países para salir de la difícil situación y retomar con más fuerza la lucha por la vida digna, la democracia y la paz.

Congreso de los Pueblos

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