Por: Caravana Climática.com
En voz de los testimonios que a continuación se muestra, su rostro es cubierto por las judicializaciones que reciben por parte el estado colombiano. Su delito, estar en contra de la fumigación de glifosfato por aspersión aérea y la imposición de una licencia ambiental 0551 para perforar más de 100 pozos nuevos de petróleo en la selva; pero sobre todo se dice que son terroristas por defender como sea su derecho a la vida y por la defensa de su territorio contra empresas como el consorcio Colombia Energy.














