Los poderes globales no apuntan sus decisiones a la satisfacción de necesidades humanas ni el cuidado de la Casa Común.

Linea Territorio y despojo

Por: #Convida20

Seguiremos levantando nuestra voz ante la crisis climática y sus impactos, identificando no sólo responsabilidades individuales, sino las estructurales en cabeza de estados, gobiernos y empresas. Respuesta a la Cumbre de Davos2022.

 

 

 davos2022

DECLARACIÓN ALIANZA GLOBAL CONVIDA20 EN RESPUESTA AL FORO ECONÓMICO MUNDIAL DE DAVOS

21 al 25 de marzo de 2022

Animadas y animados por la memoria viva de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, en la conmemoración 42 de su martirio, nos reunimos virtualmente cerca de 100 delegadas y delegados de las organizaciones y articulaciones que integramos la Alianza Global Convida 20, con la participación de otras redes y organizaciones amigas como el Movimiento Laudato Si’, el Foro Social Mundial, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano y la Comisión Vaticana Covid 19, con quienes nos une el propósito de buscar caminos en la construcción de un mundo que proteja las vidas del planeta.

Afirmamos la utopía de Monseñor Romero de “Cambiar de raíz todo el Sistema”, tras constatar, como lo hizo el Papa Francisco en el encuentro de la “Economía de Francisco”, que a pesar del hambre, el desempleo, la insalubridad, las crisis climática y migratoria, problemas agudizados por la pandemia del Covid 19 y sus secuelas, los poderes globales, no están apuntando sus decisiones a transformaciones que prioricen la satisfacción de las necesidades más elementales de la humanidad, y menos aún al cuidado efectivo de la Casa Común.

Constatamos que, por ejemplo, en el Foro Económico Mundial, en su sesión virtual de enero y en la reunión que se proyecta para mayo en Davos, la gran preocupación está en cómo generar confianza particularmente en los jóvenes, que se siguen movilizando por justicia social y climática en el mundo; y se propone hacer la transición energética, manteniendo lógicas neocoloniales como la construcción de un ducto para transportar hidrógeno de África a Europa; superar la brecha digital montando primero en Europa plantas para la producción de chips para competir con Asia en la fabricación de estas micropartes a fin de garantizar su autoabastecimiento; o eliminar la brecha creciente de pobreza, sin resolver la raíz que la produce: el acaparamiento de los bienes comunes en pocas manos.

Uno de los resultados de la COP26 retomado por Davos, que cuestiona la esperanza en cambios reales, es la reafirmación de que al llegar a 2050, el 90% de la economía mundial, encabezada por los principales responsables de la crisis climática, llegará a “emisiones netas cero” de carbono. El anuncio es preocupante, ya que dicha estrategia hace parte de las falsas soluciones, porque el engañoso “cero” en el rótulo, no significa que la contaminación y destrucción vayan a ser cero, sino que podrían ser “compensadas”. La salida que plantea el Foro de Davos, desde lo que llaman el Capitalismo de las Partes Interesadas, es más de lo mismo pues apunta a profundizar el desmonte de un Estado de Derecho para el conjunto de la población, entregando esas funciones a las empresas.

En estos casi dos años de conformación de la Alianza Convida20 en el balance de actividades de las ocho comisiones que la integramos, rescatamos los esfuerzos realizados por los pueblos, la sociedad civil organizada y los movimientos sociales de base para generar opinión, movilización e incidencia sobre esta realidad agobiante, permitiéndonos ver que la esperanza está en la articulación de los pueblos victimizados, quienes desde lo local a lo global expresan su fuerza transformadora en dirección a conseguir vida con dignidad para todas y todos. Estos énfasis asumidos por Convida20, pensando en “el día después de la pandemia” como lo decía el Papa Francisco, no se ven reflejados en cumbres como la de Davos.

Continuamos con el compromiso de abordar estos desafíos globales agrupadas y agrupados en torno a los temas críticos que trabajan nuestras comisiones como son: la Equidad de Género; la Paz, No violencia y anti militarización; la Tierra, Techo, Trabajo y Trascendencia; la Crisis Migratoria; los Pueblos Originarios y Afrodescendientes, la Crisis Climática; las Tecnologías de la Información y la Renta Básica y Deuda Externa.

Desde estas ocho comisiones de trabajo, ratificamos nuestro compromiso de seguir profundizando la articulación con el Foro Social Mundial, el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Integral del Vaticano, El Movimiento Laudato Si’ y otros más, con quienes buscaremos incidir en las instancias del Sistema de Naciones Unidas y del Sistema Interamericano, que están monitoreando, produciendo informes y haciendo recomendaciones en los asuntos específicos que atañen a las Comisiones de Trabajo.

Seguiremos promoviendo tanto talleres, foros, conversatorios, comisiones de verificación, como comunicados púbicos, investigaciones, demandas, acciones de incidencia y misiones humanitarias, para apoyar los procesos locales, nacionales y regionales en los que estamos insertas. Así mismo, trabajaremos en procura de que la perspectiva de género transversalice todas las Comisiones, prioridad para ir desmontando el patriarcado en las iglesias y en toda la sociedad, para continuar con los intercambios de experiencias que nos enriquecen, e ir haciendo realidad ese deseo profundo de cambiar desde sus raíces el sistema capitalista neoliberal, patriarcal.

Queremos revitalizar y resignificar la dimensión social, política, económica, ecológica y cultural del acceso a la tierra y los territorios, respetando y visibilizando las cosmovisiones y saberes de los pueblos originarios y afrodescendientes, para fortalecer nuestras raíces y las razones de nuestro caminar. Así mismo, seguiremos levantando nuestra voz ante la crisis climática y sus impactos, identificando no sólo responsabilidades individuales, sino las estructurales en cabeza de estados, gobiernos y empresas, como también fortaleciendo las luchas alternativas que siguen con fuerza emergiendo para el cuidado de la Casa Común.

Profundizaremos en la reflexión y la denuncia de los poderes que tienen en sus manos las tecnologías de la información (GAFAM), que se apropian de nuestra libertad, del derecho a nuestra privacidad y a la verdad; y seguiremos apostando por el uso de software libres, no privativos, para escaparnos de sus lógicas de control, en el marco del capitalismo de la vigilancia.

¡Este es nuestro anhelo y compromiso!

tomado de: https://comitesromero.org/actual/es/node/738

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