La crisis en la agricultura estalló por todos lados. Los cafeteros, los cacaoteros, los maiceros, los arroceros, los algodoneros y ganaderos se precipitaron en la ruina por cuenta de la vigencia del TLC con los Estados Unidos y la revaluación del peso ocasionada por la Locomotora Minera que destruye nuestros recursos naturales y ambientales. El comerció y los centros de abasto están inundados de mercancías subsidiadas por los Estados desarrollados frente a las cuales no hay competencia nacional. Además, la revaluación hace más barato comprar en Venezuela, Ecuador y otros países.