Por: Micòl Savia, Alainet
Hoy en día en el mundo se produce mucho más de lo suficiente para alimentar a toda la población, sin embargo, una de cada siete personas sufre de hambre crónica. En 2009, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) anunció la cifra vergonzosa de 1.020 millones de hambrientos. El 80% de ellos vive en zonas rurales: son campesinos, pequeños agricultores, trabajadores sin tierra, personas que viven de las actividades tradicionales de pesca, caza y pastoreo[1].














