Por: Sara Kapkin. Las Dos Orillas
Las drogas y las mujeres son los dos atractivos más grandes de la capital paisa. Crónica de todo cuanto sucede en ese submundo que hasta Naciones Unidas reconoce que existe. “Yo conocí un Australiano, era muy buena gente pero era muy dañado. Un día empezó desde las 4 de la tarde a darse pases y pases (cocaína), cuando íbamos a salir se comió un pepa (éxtasis), luego en el lugar se comió un papel (LSD), además bebía y fumaba marihuana como si ya no fuera suficiente. A eso de las 2 a.m. enloqueció, se quitó la camisa, empezó a gritar, peleo y luego se perdió. Cuando lo encontramos estaba desnudo en un matorral, sangrando, agarrándose las piernas y se reía, gritaba y lloraba a la vez.