Declaración política 1er asamblea departamental de jóvenes 15 de junio de 2013.

Linea Conflicto Social y Paz

“A principios del siglo veinte, Colombia sufrió la guerra de los mil días. A mediados del siglo veinte, los días fueron tres mil. A principios del siglo veintiuno, ya los días son incontables.” Eduardo Galeano

La juventud, como arcilla fundamental de la sociedad y como parte dinámica, creadora, crítica y transformadora de su comunidad, lentamente ve cómo su día a día es impuesto y es llevado a recorrer sendas oscuras que señalan un futuro inerte para el planeta y que exige nuevos labriegos que demarquen caminos alternativos para transitar unidos, hacia un humanista amanecer; para cosechar como realidad esos sueños de fraternidad, equidad y paz mundial con justicia social.

La historia colombiana está transversalizada por episodios de sangre y dolor; no hemos tenido ni un instante de paz. En el país millares han muerto en guerras absurdas, guerras donde los jóvenes han trabajado matando pero sobre todo, han trabajado muriendo; un país donde El Grito de Independencia tan sólo se convirtió en un grito inicial de desesperanza, cambiando la correlación de fuerzas en la sociedad, como indicando el devenir de la larga noche de los 200 años; 200 años de quietud, injusticia, desigualdad, muerte y dolor. Pero esta Juventud ha dicho basta, ha echado a andar; y en su Marcha de gigantes no se detendrá hasta conquistar sus derechos, hasta conquistar su dignidad, hasta conquistar y consolidar la Justicia y la Paz por las que han muerto más de una vez inútilmente.

Las y los jóvenes de Antioquia, reunidos en un espacio deliberativo, amplio y participativo reconocemos críticamente la realidad de nuestro departamento. Son largas listas de promesas rotas a nuestros campesinos, obreros, padres, madres e hijos; llenando de miseria y dolor los cimientos de nuestra tierra; ríos de sangre corren por los municipios, descargando su furia inclemente en los sectores más vulnerables, transportando la muerte y sembrándola en las montañas; balas y dinero son los imaginarios que tienen hoy las y los habitantes antioqueños, alejando cada vez más el deseo conjunto de una Antioquia y un país Libre, Soberano, Democrático y en Paz con justicia social.

Afortunadamente hay miles y miles de voces que no se rinden, que se unen en un solo grito y en una sola voz clamando cambios inminentes, enfoques reales que beneficien a la población y ofrezcan alternativas de sistema, de sociedad, de vida.

Hoy la Juventud en Antioquia grita SÍ la educación gratuita y de calidad, NO a la privatización de los servicios públicos, NO al esclavismo y trabajo forzado, SÍ a la atención integral en salud y NO MÁS muertos en la entrada de los hospitales, SÍ al desarrollo cultural y deportivo, NO a la discrminación racial, de género, económica, social, política o de credo; SÍ al derecho a la autodeterminación y disidencia sexual, NO a estigmatización y la criminalización de la protesta social, SÍ a la soberanía y la libre autodeterminación de la comunidad, NO al asesinato de la población civil y el exterminio sistemático de los y las dirigentes sociales, NO a la militarización de la vida y SÍ al derecho a la objeción de conciencia.

En esta fecha histórica para la Juventud Antioqueña y Colombiana, enarbola las banderas de la Paz con Justicia Social y por eso saludamos y aplaudimos la Mesa de Diálogo entre el Gobierno y la Insurgencia de las FARC-EP en la Habana (Cuba). Consideramos, sin embargo, que la Paz no pasa simplemente por una Mesa de Diálogo sino que se relaciona estrechamente con todas las reivindicaciones sociales mencionadas. Llamamos a las partes negociantes a no dejar de lado la sociedad y principalmente la juventud como parte dinámica del país, quien ha sido la principal víctima, quedando inocentemente entre el fuego cruzado. Además, llamamos a los demás actores políticos armados que hacen parte del conflicto a hacerse partícipes de las negociaciones. Creemos firmemente en que la Paz no significa el silencio de los fusiles ni la desmovilización de los actores del conflicto, sino que es la solución de raíz a las problemáticas sociales que dieron pie a que se iniciara la guerra; por eso exigimos el cese bilateral al fuego durante los diálogos, la participación directa de la sociedad civil en la Mesa y la refrendación de los acuerdos mediante una Asamblea Nacional Constituyente.

Reivindicamos el poder y la movilización popular como motor constituyente de la sociedad y base fundamental de la democracia; por ello, esta Juventud decide trazar lazos de Unidad y Hermandad en la construcción colectiva de Paz y de País. Saludamos y nos hacemos protagonistas del X Festival Nacional de la Juventud, el XVIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, las Constituyentes Juveniles por la Paz con Justicia Social, los Mandatos Populares de Congreso de los Pueblos, la Construcción de Poder Popular con Marcha Patriótica y todas las iniciativas de base que los movimientos sociales de Colombia están adelantando en esta nueva era de conciencia y lucha popular.

POR UN PAÍS SOBERANO, LIBRE, DEMOCRÁTICO Y EN PAZ CON JUSTICIA SOCIAL.

La Juventud de Antioquia

15 de junio de 2013

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