Putin: ‘¿Es necesario humillar tanto a las naciones latinoamericanas?’

Linea Conflicto Social y Paz

Por: Portafolio

El líder critica que haya gobiernos que se imponen desde el exterior.

 

 

putin

Vladimir Putin ha pregonado el auge de los movimientos populistas nacionales en Europa y Estados Unidos, alardeando que el liberalismo como fuerza ideológica ha caducado.

En una entrevista con el Financial Times en el Kremlin, en vísperas de la cumbre del G20 en Osaka, Japón, que inició ayer, el presidente ruso dijo que “la idea liberal” ha “perdido su utilidad”, conforme las personas han comenzado a oponerse a la inmigración, a las fronteras abiertas y al multiculturalismo.

(¿Por qué llama Putin 'locos' a los países que apoyan a Guaidó?). 

La evisceración del liberalismo - la ideología occidental dominante desde el final de la segunda guerra mundial en 1945 - por parte de Putin coincide con los líderes antisistema, desde Donald Trump y el húngaro Viktor Orban, hasta Matteo Salvini en Italia y la insurgencia del Brexit en el Reino Unido.

“Los liberales no pueden simplemente dictarle nada a nadie como lo han intentado hacer en las últimas décadas”, resalta.

Putin califica la decisión de la canciller Angela Merkel de admitir más de 1 millón de refugiados en Alemania, principalmente procedentes de Siria - un país devastado por la guerra - como un “error monumental”. Pero elogia a Donald Trump por intentar detener el flujo de migrantes y drogas procedentes de México.

“Esta idea liberal presupone que no hay que hacer nada. Que los migrantes pueden asesinar, saquear y violar con impunidad porque hay que proteger sus derechos como migrantes”.

Y añadió: “Todo crimen debe recibir su castigo. El liberalismo se ha vuelto obsoleto. Ha entrado en conflicto con los intereses de la abrumadora mayoría de la población”.

Como gobernante de facto de Rusia durante casi dos décadas, Putin, de 66 años, ha sido acusado regularmente de apoyar de forma encubierta los movimientos populistas mediante la ayuda financiera y las redes sociales, especialmente las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, el referéndum sobre el Brexit y las recientes al Parlamento Europeo.

Putin negó esto rotundamente y desestimó la conclusión del fiscal especial Robert Mueller de que Rusia había interferido sistemáticamente en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 como una “interferencia mitológica”.

“Rusia ha sido acusada, y por extraño que parezca, todavía se la está acusando de la presunta injerencia. ¿Qué pasó en realidad? Trump miró la actitud de sus oponentes hacia él, vio cambios en la sociedad estadounidense, y se aprovechó de esto”.

En cuanto a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y las tensiones geopolíticas en el Golfo entre el país norteamericano e Irán, Putin responde que la situación se había vuelto “dramática y explosiva”. El problema de esta situación, según afirmó, se derivaba del unilateralismo estadounidense y la falta de reglas que apoyen el orden mundial.

También, expresó preocupación por la amenaza de una nueva carrera armamentística nuclear entre Estados Unidos y Rusia. “La guerra fría fue algo malo, pero al menos había algunas reglas a las que todos los participantes en las comunicaciones internacionales más o menos se adherían o intentaban seguir. Ahora, parece que no hay reglas en lo absoluto”.

(Lo que le cobra Putin a Maduro por su apoyo). 

La fragmentación caracteriza el mundo de 2019. En respuesta, Putin se presenta como un animador de la globalización junto con su aliado cada vez más cercano, el presidente Xi Jinping. Este ciertamente es un papel improbable para Rusia y China, pero lo que es cierto es que igualmente ha sido desocupado por Trump, quien ha hecho de ‘América Primero’ su mantra.

El conflicto comercial de Trump con China, junto con las sanciones contra Rusia, ha unido a Pekín y Moscú. Antiguamente vecinos cautelosos, las dos potencias euroasiáticas han formado una asociación estratégica basada en la inversión en energía, el comercio y la cooperación en defensa.

De hecho, Putin se ha reunido con Xi 28 veces desde que este último asumió el cargo en 2012. Ante la pregunta de que si Rusia, a la que le quedan pocos amigos en el oeste, está poniendo demasiados huevos en la canasta china, el mandatario responde: “tenemos suficientes huevos, pero no hay demasiadas canastas para ponerlos. Siempre evaluamos los riesgos. Rusia y China no están dirigiendo su política contra nadie”. Putin elogia a su homólogo asiático por “mostrar lealtad y flexibilidad tanto a sus socios como a sus oponentes”, algo que no le reconoce a Estados Unidos.

Algunos creen que el conflicto es inevitable entre Estados Unidos y China, pero el líder ruso es prudente. “Es difícil decir si EE. UU. tendrá la paciencia suficiente para no tomar decisiones precipitadas, sino para respetar a sus socios, incluso si hay desacuerdos”.

Y Putin tiene palabras duras sobre EE. UU., pero habla educadamente a Trump, refiriéndose a él como ‘Donald’ varias veces en la entrevista. “ Trump no es un político de carrera. No acepto muchos de sus métodos. ¿Pero sabes lo que pienso? Creo que es una persona con talento. Él sabe muy bien lo que sus votantes esperan de él”.

RELACIONES MUNDIALES

Como factor positivo, Putin apunta que hay señales incipientes de una distensión en las relaciones anglo-rusas. “Creo que tanto a Rusia como al Reino Unido les interesa restablecer totalmente nuestras relaciones, al menos espero que se den algunos pasos preliminares”. Cabe decir que el encuentro de ayer entre Putin y la primera ministra Theresa May fue frío y distante.

Las relaciones entre Londres y Moscú se han enfriado después del intento de asesinato contra el exagente doble ruso Sergei Skripal en Salisbury, Inglaterra. El Gobierno del Reino Unido culpa al ruso por el ataque con un gas nervioso, pero Putin asegura que no hay pruebas que lo avalen. Skripal había cumplido una condena en Rusia antes de ser liberado en un intercambio de espías con el Reino Unido, señaló.

Sin embargo, Putin dejó claro que no toleraba a los espías que traicionan sus países. “La traición es el delito más grave que existe y hay que castigar a los traidores. No estoy diciendo que el incidente de Salisbury sea la forma de hacerlo, pero hay que castigar a los traidores”.

En los últimos años, Putin se ha envalentonado; ha presidido la anexión de Crimea, una revuelta pro rusa en el este de Ucrania y una intervención militar en Siria, la cual describió como un éxito claro.

Además de matar a miles de islamistas radicales y fortalecer el régimen del presidente Bashar al-Ásad, Putin dijo que el ejercicio les había dado a las fuerzas armadas rusas una experiencia combativa invaluable.

Ante la pregunta de si su apetito por el riesgo se ha incrementado recientemente, Putin resalta que “no aumentó ni disminuyó. El riesgo siempre debe estar bien justificado. Pero este no es el caso cuando uno puede usar la popular frase rusa: ‘el que no toma riesgos, nunca bebe champán’”. Su respuesta es acorde a su estilo: esquivo y burlón. Pero está seguro de haber tomado la decisión correcta. “Creo que ha sido un retorno bueno y positivo. Hemos logrado incluso más de lo que esperaba”.

Eso sí, no mencionó el hecho de que la guerra de siete años ha provocado más de 5 millones de refugiados y 500.000 muertos. Sin embargo, sí señaló las oleadas de inmigrantes procedentes de las zonas de conflicto en África y el Medio Oriente, que habían fomentado el crimen y las tensiones sociales, lo que a su vez fomentó un rechazo al sistema político en Europa.

Haciéndose eco de las palabras de populistas nacionalistas como Salvini y la francesa Marine Le Pen, Putin indicó que los gobiernos liberales no habían tomado medidas para tranquilizar a sus ciudadanos. En cambio, por el contrario, habían buscado un multiculturalismo irracional que incluía, entre otras cosas, la diversidad sexual.

“No quiero insultar a nadie porque nos han condenado por nuestra presunta homofobia. Pero no tenemos ningún problema con las personas LGBT. Dios no lo quiera, que vivan como ellos quieran”, aseveró. “Pero algunas cosas sí nos parecen excesivas. Ahora dicen que los niños pueden tener cinco o seis roles de género. Que todos sean felices, no tenemos ningún problema con eso”, pero no se debe permitir que esto eclipse la cultura, las tradiciones y los valores familiares tradicionales de millones de personas que conforman el núcleo de la población”.

Por último, respecto al tema de Venezuela, Putin muestra el mismo desdén que con el resto de críticas internacionales. Él niega que Rusia esté directamente involucrada en apoyar a Maduro, argumentando que esta es la teoría de conspiración rusofóbica más propagada por Occidente. “La única presencia de los rusos es con contratistas militares que atienden los activos de la defensa”, y agregó que podrían enviarse más.

Putin plantea de inmediato el derrocamiento del líder libio Muamar el Gadafi y la consiguiente guerra civil en ese país: “¿Por qué deberíamos hacer lo mismo en Venezuela? ¿Queremos volver a la diplomacia de cañoneros? ¿Para qué lo necesitamos? ¿Es necesario humillar tanto a las naciones latinoamericanas en el mundo moderno e imponer formas de gobierno o líderes desde el exterior?

El líder ruso insiste en que este es un asunto que los venezolanos deben resolver por sí mismos. En cuanto a Juan Guaidó, el líder opositor, Putin dice: “puede que sea simplemente maravilloso y sus planes son buenos. ¿Pero es suficiente que él entrara en una plaza y se proclamara presidente?”.

Lionel Barber y Henry Foy

Tomado de: https://m.portafolio.co/internacional/ARTICULO-MOVILES-AMP-531106.html

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PORTADA Kav V10 Jul 18

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