Por: Omar Eduardo Rojas Bolaños*
Tan sólo en la ciudad de Bogotá cerca del 30% de los Centro de Atención Inmediata CAI han sido destrozados, es producto más allá del asesinato del abogado Javier Humberto Ordoñez, a las quejas e inconformidades por abuso de autoridad, actos de corrupción y acciones criminales de integrantes de la fuerza del orden, se suma la pérdida de credibilidad y confianza ciudadana en la institución de policía, de igual que el descontento de una población a que el Estado les ha quitado la oportunidad de soñar, de estudiar y de trabajar. Es urgente pensar en una reforma profunda y esencial pues si existen opciones.