Por: Manuel Humberto Restrepo Domínguez
En Brisbane Australia se produce por estos días de noviembre la cumbre del G-20 a donde asisten los jefes de estado y presidentes de los gobiernos que representan a los dueños del mundo congregados en el G-7. Este es un club privado de gobernantes que representan a los principales exponentes del capital global. Las cifras muestran que controlan al menos tres cuartas partes de la economía mundial y configuran el mapa hegemónico de poder y riqueza que usan para tomar decisiones sobre derechos y fijar reglas para vivir en el mundo del mercado trazado por el capital.














