De las 47 universidades estatales y gratuitas existentes en Argentina, nueve se crearon en la última década con el fin de mejorar este tipo de oferta educativa en zonas populosas y de bajos recursos. A pesar de esta expansión y de estrategias de apoyo, la deserción es difícil de detener.
Uno de los resultados de esta política inclusiva hacia amplias capas sociales es que “80 por ciento de los nuevos estudiantes son primera generación de universitarios en su familia”, dijo a IPS el secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, Martín Gill.














