Crisis civilizatoria y Batalla Comunicacional

Observatorio K.

Por: Alfonso Insuasty R*

“¿Cuál es el problema que veo? Por un lado, el problema de la concentración monopólica acelerada operando de manera impúdica e impune y, por otro lado, estas voluntades comunicacionales emancipadoras que no logran la unidad”. Fernando Buen Abad

 

 

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Foto: tomada del portal web “la época”

La alianza entre la Alianza de Medios Independientes AMI, la Red Interuniversitaria por la Paz y el Grupo de Investigación Kavilando continúa profundizando sobre los temas relevantes de Nuestra América. En esta oportunidad Fernando Buen Abad director del Instituto de cultura y comunicación de la Universidad de Lanús, nos brinda su reflexión sobre Crisis Civilizatoria y la Batalla Comunicacional.

La entrevista completa la puede ver y escuchar acá: https://youtu.be/e6khv8huOXk A continuación una versión editada para su lectura.

Alfonso Insuasty (AI)

Bien sean, todos bienvenidos, bienvenidos a este espacio de entrevistas para profundizar sobre los problemas centrales de nuestra América. Asistimos a un mundo cargado de información y desinformación, se hace cotidiana la mentira, la manipulación y el manejo meramente emocional de la información, una realidad que impacta el devenir de las organizaciones sociales, populares y también de los países, al punto de poner en jaque la misma llamada democracia. Una realidad que genera zozobra, angustia al no tener la claridad sobre lo que ocurre y en esa medida tomar acertadas decisiones. Comprender este fenómeno es central a la hora de hablar de la libertad y participación de la sociedad. Este es el tema para tratar el día de hoy y para ello hemos invitado y agradecemos nos hubiese aceptado la invitación al maestro Fernando Buen Abad director del Instituto de cultura y comunicación de la Universidad de Lanús.

Bienvenido Maestro Fernando.

Fernando Buen Abad (FBA)

Bueno, el agradecido soy yo, a través de ustedes hacer llegar un saludo profundo y fraterno al pueblo colombiano en primera instancia y más allá de Colombia, un gran placer poder participar y poner un granito de arena en esta disquisición que es tan importante para nuestro tiempo como lo es la problemática comunicacional.

AI: ¿Quién es Fernando buen Abad?

FBA: Pues, al margen de las de las definiciones puramente individuales, soy un militante de la lucha comunicacional en América Latina, soy un militante en la construcción de un proyecto de semiótica para la emancipación. Soy un militante de los campos de la vida académica de América latina, donde trato de proponer una mirada crítica frente a la propia academia, frente a la propia concepción de ciencia, digamos en su versión hegemónica.

Soy también un militante y esto me suscribe en términos generales, de un proyecto de humanismo contemporáneo el cuál plantea que las condiciones actuales en las que vive la humanidad en el planeta entero y en la región nuestra, son las condiciones más inhumanas que hemos podido ver a lo largo de nuestra historia como especie.

Tenemos una crisis muy severa en términos del sistema hegemónico del capitalismo que nos está doliendo mucho, nos está dañando la salud, nos está dañando los ecosistemas, nos está dañando las relaciones humanas, las relaciones amorosas, fundamentalmente nos está haciendo daño en muchos sentidos y creo que uno de los daños mayores es este, el problema comunicacional. Así que, yo militó en esos territorios. Me identifico como luchador en estos campos de batalla, no soy el único, hay miles de compañeros en estas mismas líneas.

AI: Maestro Fernando, preciso en esos términos ¿cuál es el problema, en sí hoy? ¿qué tipo de problemas estamos enfrentando? Tenemos no sólo un flujo de desinformación que incluye la construcción de silencios, de lo que no se puede hablar. ¿Como describe la problemática en términos de la comunicación?

FBA: Primero diría que es una problemática Compleja, quiere decir que opera sobre muchas variables simultáneas y que están interactuando entre sí y eso hace difícil a veces una caracterización acabada o correcta en el momento en que se da.

Nos enfrentamos a un proceso acelerado de concentración monopólica, pues ellos mismos se encargan de cambiarse de nombre, se encargan de comprarse unos a los otros. Más o menos son 11 los dueños de casi todas las herramientas de comunicación masiva, hablando particularmente de Latinoamérica y el Caribe, pero el panorama alcanza para revisar qué está pasando en Europa y que está pasando en África.

Es éste un problema muy dinámico que ha venido avanzando en los años de manera acelerada y de manera amenazante, ya en el año 1980 la UNESCO retomó una iniciativa que se discutió en el grupo de los países no alineados del año 1973 y ¿qué decían ellos? Así como necesitamos un nuevo orden económico mundial, necesitamos un nuevo orden de la información y de la comunicación, porque ya entonces se veía que se estaba dando de manera muy acelerada el proceso de concentración monopólica de medios. Entonces la UNESCO creó una comisión internacional para estudiar los problemas de la comunicación y esa comisión, presidida por un humanista que tuvo un reconocimiento muy importante el premio Nobel de la paz y el premio Lenin de la paz, irlandés Seán MacBride, quien produjo un primer análisis mundial de la problemática de la comunicación y se publicó en el año 1980.

Fíjate la fecha, todavía estábamos saliendo de la guerra de Vietnam, estábamos recibiendo los oleajes de las consecuencias de la Segunda Guerra mundial, aún estábamos sintiendo en esa época los movimientos revolucionarios y contestatarios de la Juventud de los años 60 y el mayo del 68 que tuvo expresiones muy diversas, en México por ejemplo la matanza de estudiantes en Tlatelolco y de trabajadores en general, que fue y sigue siendo un dolor enorme. Vivimos, desde que se publicó el Informe McBride en el año 1980 y hasta el presente, una línea de las tantas que aborda el informe, una línea que digo, nos ayuda a caracterizar esto que llamamos el problema principal en América latina: el proceso acelerado de concentración monopólica de los medios, una amenaza contra las democracias.

Ya se vislumbraba en esa sola línea una doble relación entre dueños de los medios, unos cuantos dueños de medios, que a su vez son dueños de la semántica de esos medios, de la agenda de contenidos y de la información que allí se produce.

Unos cuantos que están constituyendo desequilibrios fuertes en los proyectos democráticos de nuestros pueblos. La concentración monopólica lo que hizo fue desestabilizar, mover, incluso llegar a manipular las estructuras de gobierno en no pocos países de la región, por un lado, en términos del proyecto hegemónico que avanzó y avanza en esta definición de concentración monopólica de medios.

A la par tenemos el crecimiento poblacional con todas sus diversidades, con todas las complejidades que tenemos desde los pueblos originarios hasta las distintas formas y creencias y religiones, etcétera, lo que llamaríamos el mapa de las subjetividades en América latina, donde también convive un proyecto de insurrección, un proyecto de rebeldía, un proyecto de respuesta, de contrainformación, de contracultura, incluso que convive y disputa con este complejo monopólico transnacional en América latina.

Es lo que defino como el archipiélago de las voluntades comunicacionales emancipadoras donde cada uno hace con lo que tiene, con las herramientas que cuenta, tenemos así un archipiélago que se ha multiplicado, pero es aún un archipiélago inconexo. Este archipiélago inmenso de voluntades comunicacionales emancipadoras no logra aún consolidar la unidad, no logramos crear esos puntos de apoyo en los cuales seamos capaces de trabajar organizada y unificadamente, no de manera uniformada sino unificadamente, porque unidad no es sinónimo de uniforme.

¿Entonces, cuál es el problema que yo veo? Por un lado, el problema de la concentración monopólica acelerada operando de manera impúdica e impune y, por otro lado, estas voluntades comunicacionales emancipadoras que no logran la unidad. Es esta la principal debilidad nuestra.

Sigo verificando en la realidad, en la práctica, que no logramos unidad y fortaleza comunicacional emancipatoria, esto representa no solamente una de las mayores debilidades, sino también la mayor contradicción porque ¿Qué cosa más queremos que ponernos en comunicación en materia de ideas transformadoras, de cambios, de dignificación humana?

AI: Maestro Fernando ¿Qué decir frente a lo que vienen haciendo estos grandes y masivos medios? esa manera como construyen la realidad y cómo movilizan no la razón sino la emotividad, afectos, sentimientos y diríamos que ya van llegando al extremo de centrarse en maximizar el odio. ¿Como analizar esa esa mirada, esa perspectiva?

FBA: Pues es que yo creo que sí movilizan todo esto que usted dice, yo creo que ellos movilizan con toda claridad su discurso, justamente el capitalismo y todos sus secuaces, llámese como se llamen, han sabido justamente promover lo que ellos llaman sus sentidos, imponernos ese conjunto de valores de cúpula, los valores de la clase dominante, lo que alguna vez Marx llamaba la ideología de la clase dominante, que es la ideología que domina una época. Creo que ellos han sido muy hábiles en el desempeño de tácticas y estrategias de comunicación para imponer sus valores, sus principios, su ética. Entonces nos encontramos con la situación aberrante de que no pocas víctimas de esta situación acaban siendo defensores a ultranza de su victimario.

Es este el quiebre epistemológico, filosófico e incluso este quiebre ético. Este quiebre se ha producido porque tienen una potencia de comunicación que se arma de todos los recursos, incluyendo por supuesto la concentración monopólica de la producción de información, los modos, medios y relaciones de producción en la información están tan concentrados que hoy reina la idea de que la realidad es un asunto técnico como una especie de demonio irreversible, como una especie de dios griego que anda por ahí haciendo maldades. Pero en términos reales es la comisión cotidiana, permanente y sistemática de las mesas de redacción que dan órdenes para alterar el conjunto de los datos de la realidad, y esta es una de sus maneras de operar, alterando la realidad e ir contra nosotros pues buscan desmoralizarnos, desorganizarnos, lo que más les molesta a ellos es que nos organicemos, que tengamos moral de lucha y actitud de contraofensiva crítica.

Creo que el corazón del problema es que estamos en una situación de disputa por el sentido y que en esa disputa por el sentido lo que no atinamos nosotros es a reordenar nuestras agendas porque mientras ellos sí logran imponer su agenda temática de valores, de principios éticos y estéticos, nosotros no logramos metodológicamente escuchar la agenda de las luchas sociales en la base, es lo que sugiere incluso el informe McBride un documento valiosísimo en ese sentido, si no nos orientamos con esa agenda de las luchas sociales en la base, lo más seguro es que nos la pasemos correteando como ratones en una jaula. La comidilla que ellos nos ponen es el pensamiento hegemónico de las cúpulas.

El movimiento campesino en Argentina, por ejemplo, que está levantando una serie de propuestas contra los terratenientes, los migrantes o inmigrantes en la frontera de México con Estados Unidos donde hay una lucha política de profundidad, las luchas en el campo de la ciencia, en el campo estudiantil universitario, los debates obreros, las luchas de los artistas hoy que se han reunido por ejemplo en Venezuela y que tienen una muy clara consigna de que el arte no debe servir solo para decorar la casa de los ricos y que no se puede estar condenando a un pintor a estar generando un cuadro para que armonice con el color de la pared de la sala de quien lo compra, temas que no está en la agenda, no se comunican, no importan.

No estamos consiguiendo nosotros, por ejemplo, politizar la inflación, parece que la inflación es una cosa técnica que arreglan genios, porque es repito, como una especie de dios griego que anda ahí en abstracto, haciéndonos sufrir de cuando en cuando, pero tenemos que saber que esto es un dispositivo de crueldad absoluta del capitalismo que está depredando el salario de la clase trabajadora, en América latina este es un gran tema que no estamos poniendo en la agenda con la interpretación de clase que necesitamos, desde la perspectiva de las luchas populares y desde abajo.

Debemos fortalecer en dichas agendas la presencia de importantísimos debates de los pueblos originarios de América latina y del Caribe que tiene la voz en alto y que más nadie les da el lugar que debería dársele en las agendas de comunicación emancipatoria.

Ahora bien, no quiero con esto despreciar las muchas cosas importantes que, si se hacen, no quiero entrar en un negacionismo de lo propio, porque pues primero es ofensivo y luego yo mismo no me lo perdonaría nunca, pero lo que sí quiero decir es que con aún todos los buenos e importantes proyectos existentes esto aún no es suficiente para el volumen de la batalla que tenemos enfrente.

Insisto en la necesidad de una semiótica emancipatoria, una ciencia que nos permite descubrir los mecanismos sobre los cuales se produce y se reproduce el sentido de ellos y cómo tenemos que producir y reproducir el sentido de lo propio de nuestras luchas, fundamentalmente de las luchas de los tantos compañeros compañeras que en toda la patria grande ponen el cuero, se arriesgan, no tengo que contarle a ustedes porque lo saben en carne propia, pero es que tenemos tantos compañeros periodistas que están luchando por una agenda de la verdad que han sido asesinados en mi país, en México, y ustedes lo saben también porque en Colombia han ocurrido muchísimo y en todo el continente tenemos decesos permanentes, no solamente por los crímenes que alcanzamos a ver y a contabilizar, sino porque además hay persecuciones, hay silenciamientos, todas estrategias para desorganizarnos, desmoralizarnos.

Todavía no estoy seguro si estamos revisando nuestra capacidad narrativa y si nuestra capacidad de discurso está a la altura de lo que la historia nos pide hoy, porque bien que lo sé, conozco una buena parte del territorio de latinoamericana y he tenido contacto con muchos compañeros en la base y veo a veces en radios alternativas y comunitarias los compañeros abren el diario de los monopolios y de ahí se agarran para hacer comentarios y para este podríamos esquematizar con respeto pero con crítica fraterna que a veces no hacen más que repetir el formato.

Pero también he visto, por ejemplo, a la radio Sandino en México, luchar en las terrazas y azoteas de los edificios, ir a poner las antenas para transmitir y explicar paciente, profunda y emocionalmente el proceso revolucionario salvadoreño, por ejemplo, en su momento, he visto tantos otros compañeros haciendo ese esfuerzo con una convicción profunda que la ética sea la estética del futuro. Es decir, que lo hermoso sea cumplir con la tarea transformadora, ¿no?

Además, está la autocrítica de nuestro relato, necesitamos nosotros, encontrar multiplicidad de acentos, diversidad de formas, mucha dinámica creativa y la poesía que parece que se nos ha olvidado, la fuerza transformadora de la poesía que apunta además no exclusivamente a la idea de que hay que emocionarse.

Necesitamos que florezca la revolución de las conciencias. Y en eso las estrategias comunicacionales tienen un lugar de importancia suprema y creo que no estamos llegando a tiempo a esta necesidad histórica.

AI: Vamos ahora a profundizar sobre ¿cuáles serían las rutas para potenciar y profundizar esta batalla comunicacional desde abajo?, ¿Cuáles serían esos puntos para tener en cuenta? Y ¿cuál el llamado al movimiento social popular alternativo? ¿Cuál podría ser un indicio de agenda a propia a construir?

FBA: Pues mira, no hay mucho que inventar, hace falta escuchar lo que están diciendo los compañeros en pie de lucha, ahí en las calles. No necesitas mucha vuelta para saber por qué está París como está hoy, no necesitamos mucha vuelta para saber por qué la gente está como está hoy en Israel en las calles protestando contra Netanyahu. Bueno, no quiero meter adjetivos, pero, necesitamos saber cómo está dando la batalla López Obrador contra la ofensiva que se está dando y que complejidad metodológica será escuchar lo que está diciendo el pueblo argentino hoy, luego de haber visto a una de sus líderesas más importantes con una pistola en la cabeza. Pues habrá que tener muchas ganas de enredarse demasiado en epistemologías muy oscurantistas o metafísicas para no escuchar lo que la gente está proponiendo, esa es el principal orientador, pero no lo vamos a lograr si no tenemos sensibilidad.

Si no tenemos los pies puestos en la tierra acompañando las luchas hombro con hombro y luego si no estudiamos un poquito porque algunos muchos compañeros de las 1000 facultades de comunicación en América latina, la inmensa mayoría tienen infiltradas la corriente funcionalista en sus lecturas, en sus teorizaciones y acaban entendiendo que la comunicación es una mercancía más y que hay que estudiar eso para sacar dinero y no meterse en líos contra el patrón. Esta es la enseñanza básica de su ética y su estética.

Necesitamos ponernos a estudiar y a desarrollar una corriente de pensamiento comunicacional emancipatorio de nuestro tiempo, por supuesto, aprovechando lo que tenemos que ya no es poco, no tenemos herencias importantes, hay que revisarlas incluso críticamente, pero hay que conocerlas, tenerlas a la mano y con esto armarnos también un mapa poderoso de cuáles son las corrientes y las trampas ideológicas en las que estamos envueltos.

Hemos de entender que dicha estructura mediática monopólica es un arma de guerra ideológica y que tenemos que entender sus raíces, cultura, sus formas de comportamiento. Desde donde disparan, como disparan, con que municiones nos disparan develar esas múltiples emboscadas ideológicas.

Ese derecho individualista a mi libre expresión personal no es lo que se busca, porque lo que estamos queriendo es una revolución de la expresión de todos, conozco, por ejemplo, un proyecto que estamos haciendo en Venezuela de una Universidad Internacional de las comunicaciones que en este momento toma un dispositivo académico, científico que es reconocer el conocimiento adquirido que haya en los barrios profundos de Caracas, en los barrios profundos en Maracaibo, en todo el país hay gente que sabe hacer comunicación en la base, han sabido luchar durante tantos años, saben con quién hay que hablar, conocen el mapa territorial de mucho mejor que casi cualquiera de los expertos Universitarios o de otro género.

Este saber adquirido es el que necesitamos aprovechar, aprender, sistematizar para que estas herramientas potentes, no únicas pero indispensable, se sume a otras tantas herramientas.

Es también una herramienta que seamos capaces de producir un libro con estas reflexiones, un manual de trabajo, un decálogo operativo para el método de construcción de organización de medios y de redes de comunicación.

He visto en algunos frentes de izquierda que, al encarar un proyecto electoral, en lugar de coordinar con las bases una estrategia de comunicación desde la base van y le compran a una empresa de publicidad el paquete con los eslóganes, son capaces de ir a pararse en frente de una casa a fingir un discurso y un eslogan. ¿Por qué le creen más a la agencia de publicidad que a lo que los propios militantes en las bases le Dicen? y a mí me parece que si hoy evaluáramos esto en términos del costo que tiene a nivel del gasto efectivo en toda América Latina nos horrorizaríamos porque no hemos podido convertir ese gasto en por ejemplo, habilitación con herramientas para todos los compañeros en pie de lucha que estamos necesitando todos, pues una camarita para las fotos, una camarita para el video, un teléfono para hacer lo que se puede hacer de películas con un teléfono.

Necesitamos con urgencia formación crítica en materia de comunicación, la batalla comunicacional nos está exigiendo, nos tracciona, aquí el vocerío con su acento, con su potencia, con su dolor, con su irritación y con su profundidad, sea el que nos oriente para la comunicación que estamos necesitando, eso requiere metodología y eso requiere que nos sentemos a hacer talleres de formación, profundizar aspectos, hasta de revisión tecnológica.

Nosotros no fabricamos un solo tornillo de las herramientas de comunicación que usamos y esa dependencia necesita ser pasada por un análisis crítico ante los compañeros que están gestionando gobernando desde los frentes progresistas, así como ése, no tenemos la bibliografía suficiente, no tenemos los espacios de formación suficiente de los talleres populares de base donde estemos trabajando este conjunto de ideas y muchas que no soy capaz de aglutinar, no está en mí, en mis capacidades, pero sí que creo que esa es una agenda pendiente de urgencia en nuestro tiempo.

AI: Maestro Fernando, tenemos una ruta, lo que podemos hacer y también va quedando claro lo que todavía no tenemos claro. Tenemos que observar muy bien cómo se mueve la hegemonía, esa concentración del poder, tenemos que activar más la escucha para entendernos horizontalmente y sistematizar las maneras como venimos resistiendo y construyendo opciones, alternativas, hemos de cualificar y potenciar esta Batalla comunicacional y avanzar hacia una semántica emancipatoria. Maestro Fernando, muchas gracias por este compartir por estas ideas, por estas rutas, por estas claridades y también por lo que aún nos queda por construir. Muchas gracias, maestro.

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*Docente investigador Universidad de San Buenaventura Medellín, integrante grupo Autónomo Kavilando www.kavilando.org

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