Situación de Derechos Humanos ciudad de Medellín

Linea Conflicto Social y Paz

Por: Oficina de la Concejal de Medellín, Luz María Mùnera Medina*

Abogamos por un régimen político que haga realidad el Estado Social de Derecho, entendido como un estado soberano y pluralista que respete y haga efectivos los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de la población

 

 

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En el Ideario de Unidad del Polo Democrático Alternativo se manifiesta que: ”Abogamos por un régimen político que haga realidad el Estado Social de Derecho, entendido como un estado soberano y pluralista que respete y haga efectivos los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de la población y los de protesta, organización y huelga de los trabajadores, tanto privados como estatales, así como las libertades y garantías democráticas consagradas en la Constitución de 1991, vigentes para todos y en todo el territorio nacional”. Este es nuestro compromiso y razón de ser para realizar un control político sobre la actual situación de los derechos humanos en la ciudad de Medellín.

Nuestra premisa en el debate es: “En la ciudad de Medellín se continua incrementando las violaciones a los derechos humanos y la Administración Municipal no cumple plenamente con los fines esenciales del Estado, en relación con garantizar el goce efectivo de los derechos”

Los derechos: un asunto de responsabilidad gubernamental

En la Constitución Nacional de Colombia se establece, en el artículo 2, lo siguiente: “Artículo 2o. Son fines esenciales del Estado: servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación; defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo. Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares.”. En esta perspectiva, le compete al ente territorial municipal el velar por el respeto a los derechos y asegurar que no hay violaciones a estos.

 

La jurisprudencia internacional y recogida en el bloque constitucional, plantea las siguientes obligaciones al Estado

 

  • Obligación de Garantizar: El estado tiene obligaciones frente a los derechos humanos de respetarlos, protegerlos, garantizados y repararlos es decir deberes positivos y negativos que se interpretan como compromisos de hacer y de dejar hacer.
  • Obligación de respetar: Esta obligación exige que el estado y sus agentes no violen los derechos humanos establecidos en los diferentes instrumentos internacionales
  • Obligación de proteger: Exige que los estados impidan los abusos de los derechos humanos contra individuos y grupos provenientes de sus agentes estatales, tales como la fuerza pública.
  • Obligación de debida diligencia: Consiste en el deber de investigar por parte del estado las violaciones de derechos cometidos por funcionarios públicos a fin de imponerles las sanciones pertinentes y de asegurar a la víctima una adecuada reparación.
  • Obligación de reparar: La obligación de los Estados de reparar a las víctimas, familiares y la sociedad.

Queda claro que es el Estado el que promueve, defiende y asegura el goce pleno de los derechos y cuando el Estado es determinado como responsable de una violación de derechos , se verá obligado a restituir a las personas en todo cuanto sea posible con el fin de devolverles a una situación similar anterior al acontecimiento.

 

La situación de los derechos en Medellín

Al tiempo en que en la ciudad de Medellín se libraba una guerra entre las bandas del narcotráfico y el Estado en las décadas de los 80 y 90’s, el campo de disputa no era únicamente económico sino un asunto de legitimidad y de reconocimiento de una ciudadanía aturdida por el estruendo de las bombas y los muertos en todos los barrios. Hoy cabe hacer la reflexión si los principios en que se fundan de las instituciones del Estado, ¿perdieron la guerra de la legitimidad?, hoy vemos más prácticas ilegales legitimadas culturalmente; los males que aquejan a Medellín son males heredados por acciones u omisiones del Estado que a su vez han generado reacciones de los actores sociales, entre estos podemos contar:

  • Pobreza, que según el DANE se ubica en 14,1% para 2016. En 2017, el porcentaje de pobreza en Medellín se ubicó en 14,2% de la población. Por su parte, el porcentaje de pobreza extrema se ubicó en 3,6%. (Medellín Cómo Vamos, 2017)

Según el mismo informe de Medellín Como Vamos del 2017, que analiza los objetivos de desarrollo Sostenible de Naciones Unidas para la ciudad:

  

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Fuente: Informe de Medellín Cómo Vamos 2017

Observamos cómo nos encontramos por debajo de las metas y nuestras rutas de modificación a esta tendencia siguen sin resolver las condiciones de vida de los medellinenses

  • Desigualdad, “el índice de Gini en 2017 fue de 0,52 (muy desigual) para Medellín, sin cambios frente a 2016.” (Medellín Cómo Vamos, 2017)
  • Amenazas, fueron 1037 amenazas en la ciudad en el año 2016, mientras que en el 2017 aumento a 1554 amenazas reportadas ante la personería de Medellín. Dirigidas a miembros del Concejo de Medellín, Servidores Públicos, Defensores de Derechos Humanos, ediles, periodistas, Activistas, Líderes comunitarios y ciudadanía en general. afectando el ejercicio político, la defensa de los Derechos Humanos y las libertades Ciudadanas. Adicionalmente, según personería “no se cuenta con una ruta de atención ni un marco normativa que permita brindar protección ante esta conducta” (Personería de Medellín)

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Fuente: Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia- SISC-

  • Seguridad ciudadana, “Medellín permaneció por fuera del listado de las 50 ciudades más violentas del mundo por tercer año consecutivo; no obstante, la tasa de homicidios aumentó en relación con el año 2016, pasando de 21,5 por cien mil habitantes a 23,2 por cien mil habitantes, para 37 homicidios más. En total se presentaron 581 homicidios en 2017 de los cuales un 90% tuvieron como víctimas a los hombres, y una de cada dos víctimas de homicidios fueron jóvenes entre los 14 y 28 años. Un 66% de los homicidios fueron causados por grupos delincuenciales organizados y un 19% por problemas de convivencia ciudadana”. (Medellín Cómo Vamos, 2017)
  • Asesinatos, en 2017 la ciudad sumó 577 homicidios, 33 casos más que en el 2016 cuando la cifra fue de 544. Más de la mitad de los casos (318 para ser exactos) son atribuidos por las autoridades al enfrentamiento entre grupos delincuenciales. Las cifras fueron entregadas por el Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia de Medellín, Sisc. Encontramos que a partir del año 2015 está cifras vienen en aumento, paralelo al aumento de inversión en seguridad.

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Fuente: Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia- SISC-

Lo más preocupante de toda esta situación, es que están asesinando a nuestra juventud. Según cifras de personería de Medellín, como lo demuestra la siguiente tabla de asesinatos por rango de edad:

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Fuente: Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia- SISC-

  • Desplazamientos, “Durante el periodo comprendido entre los meses de enero a diciembre del 2016, se recibieron por parte de la personería de Medellín 992 declaraciones por desplazamiento forzado intraurbano, situación está que debe preocupar a las autoridades de Medellín” (Personería de Medellín, 2016). para 2017, el informe de personería agrega que “Si bien a los ciudadanos afectados por este fenómeno, son beneficiarios de los programas y proyectos municipales referidos en el informe de victimas por su condición de tal, no se encuentra en este rastreo, ninguno directamente encaminado o en el que el objeto principal sea específicamente la atención al desplazamiento forzado intraurbano, por lo que la dimensión institucional para el asunto sub examine, ha de limitarse, al Acuerdo Municipal 049 de 2007 , por medio del cual se implementó la política pública para la prevención del desplazamiento forzado, la protección, reconocimiento, restablecimiento y reparación de la población afectada, sumado, a todo lo dispuesto por la Ley 387 de 1997 reglamentada parcialmente por los decretos nacionales 951, 2562 y 2569 de 2001.”(Personería de Medellín, 2016)

En respuesta al cuestionario para el debate sobre DDHH en el concejo, Personería de Medellín afirma que “en la ciudad de Medellín se presentan cifras significativas relacionadas con el fenómeno del Desplazamiento Forzado, del 01 de enero al 13 de Septiembre de 2018 año 2018, se han registrado un total de 1141 declaraciones que se relacionan directamente con una cifra cercana a las 2774 víctimas. Lo más alarmante de estas cifras es que el 55% de ellas son mujeres.”

En respuesta de la personería de Medellín para el debate sobre DDHH a realizarse el 3 de octubre de 2018, se afirma que “El reflejo de la compleja situación que se presenta en la ciudad, entre otros, es la co-existencia de distintos grupos al margen de la ley dentro del mismo territorio, quienes se disputan el manejo de los negocios ilegales, llámese micro tráfico, narcotráfico, sicariato, transporte y/o comercialización de armas, control de corredores estratégicos, venta de hidrocarburos o extorsión y las ganancias que esas actividades arrojan, es así como en medio de dicho conflicto están los residentes de Medellín, provocando infortunadamente el desenlace de una cadena delictual que inicia con las amenazas, hostigamientos, posteriormente los desplazamientos forzados y en varias ocasiones lamentablemente culmina con homicidios.” además concluye como particularidades de estas estructuras que “ 1) son unos poderes que vienen heredados, arraigados en su zona de influencia que les ha permitido que permanezcan siempre en el tiempo; 2) conformación de organizaciones totalmente robustas, con gran capacidad para reconfigurarse a partir de las afectaciones que le realizan; 3) capacidad de mantener el control sobre rentas criminales bastante altas, son vistos dentro de los territorios como fuente de empleo por parte de sus propios integrantes, esto les permite constituirse como una empresa criminal; 4) para poder mantener sus estructuras acuden a un sistema muy reconocido que es el lavado de activos a partir de la vinculación de actividades que son totalmente licitas.; 5) la intención de estructurarse es crear alianzas para conformar estructuras totalmente poderosas y así ponerse al servicio del narcotráfico lo que les permite permanecer en el tiempo, controlar algunas estructuras delictivas, algunas con alcance local y otras con alcance regional; 6) Alta capacidad para corromper a las diferentes instituciones del estado, organizaciones multidelictivas que amenazan especialmente a los jóvenes especialmente entre los 15 y 25 años de edad.”

Las décadas de violencia que han transformado la ciudad de Medellín, han venido configurando otras formas de supervivencia desde la ilegalidad, desde la que se dinamiza la sociedad en lo económico, en lo social, en lo cultural y porque no, en lo político.

En materia de seguridad, según el informe de Medellín Como Vamos “En 2017 el gobierno municipal destinó un 5,5% de los recursos de inversión en seguridad y justicia, para casi $253.000 millones. Esto significó 2,5 puntos porcentuales más en relación con el año inmediatamente anterior, y $144.782 millones más en relación con 2016” (Medellín Cómo Vamos, 2017). Sin embargo las cifras de derechos humanos continúan creciendo en saldo rojo en detrimento de la ciudadanía.

Estamos ante la coyuntura histórica de recuperar la confianza en las instituciones del Estado, puerta que se nos abre con la posibilidad de acuerdos de paz y el fortalecimiento de las instituciones Estatales que estos traen. Aunque seguimos equivocando el camino, en los tiempos de “Medellín cuenta con vos” elegimos atacar los males con maquillaje, cuando podemos intervenir con mayor profundidad la problemática de generación de riqueza desde la ilegalidad y la falta de intervención del Estado en la garantía de derechos fundamentales.

Una ciudad con un presupuesto de 5.7 billones de pesos como Medellín, no puede darse el lujo de continuar evadiendo sus responsabilidades con la ciudadanía en materia de garantizar derechos fundamentales, ¿bajo qué criterios se atienden las necesidades de los barrios de la ciudad?, cuando se les da la espalda y los aísla, condenando a excluirlos desde el modelo de “ciudad de servicios”, que se dio en Medellín cuando con la aprobación del Plan de Ordenamiento Territorial mediante el Acuerdo 046 del 2006, que propuso un cambio de la estructura productiva industrial hacia el sector servicios. Según una investigación llamada “Medellín: una ciudad hacia el sector servicios y los efectos en el empleo” sobre la transformación de la ciudad industrial a ciudad de servicios, concluye que “la ciudad cuenta con una excelente oferta de servicios; sin embargo, la oferta laboral es limitada” (Vélez-Tamayo, 2014) entonces es una ciudad ¿al servicio de quien o de qué?

Medellín se muestra como una ciudad atractiva en el sector servicios, de manera que ha presentado un cambio en su vocación económica, pasando de la industria, representada por empresas como Postobón, Fabricato o Coltejer, entre otras, al sector servicios con compañías como epm-une, y más recientemente con desarrollos en el ámbito de la salud, el turismo y la tecnología (Vélez-Tamayo, 2014), donde al mismo tiempo vemos como las cifras de desempleo que está en 11,9%[i] según el DANE; y el subempleo, situación en la que estuvieron estuvieron 1,8 millones personas entre julio y septiembre (2017), en el Valle de Aburrá. (MURCIA, 2018) Con este escenario, continuamos precarizando las condiciones de vida digna en la ciudad. [ii]

La constitución política de 1991 define a Colombia como Estado Social de Derecho, sin embargo se desarrolla en medio de un modelo económico que genera una fuerte contradicción que configura las relaciones entre los actores sociales y el Estado.

El Estado Social de Derecho reivindica principios de dignidad humana, trabajo, solidaridad y prevalencia del interés general, y para lograrlo busca intervenir el orden social con la finalidad de garantizar y promover los derechos y generar condiciones para el ejercicio de la dignidad humana como la salud, la educación, transporte, alimentación, vivienda, etc.

La razón y el sustento principal de la declaración universal de los derechos humanos es la garantía de la dignidad humana, entendida en su sentido amplio de garantía de derechos fundamentales que encontramos en la constitución de Colombia en los artículos 11,12,13,14,15,16,17, 18,19,20,21,23,24,26,27,28,29,30,31,33,34,37 y 40 y que son de aplicación inmediata, según el artículo 85. (Constitución Política de Colombia, 1991)

La dignidad humana la recoge el preámbulo de la declaración universal de los derechos humanos de la ONU resaltando que “el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad” (ONU, 1948) y no podemos permitirnos perpetuar el circulo vicioso de muerte en la ciudad, aupada desde la desatención del Estado en temas de acceso a la justicia, violencia de género, paz, salud y servicios públicos; los cuales, desde nuestra perspectiva, nos llaman a cambiar el rumbo hacia una ciudad garantista y protectora de la dignidad humana.

Vamos entonces a desglosar algunos de los temas que aquejan la ciudadanía de Medellín y que merecen especial atención por parte de la administración municipal, que además algunos se han venido evadiendo:

Defensa del patrimonio publico

Asistimos en la ciudad de Medellín a la expropiación indiscriminada del patrimonio público. Ante la presentación del proyecto de acuerdo 150/2018 de la Alcaldía de Medellín y su puesta a debate del Concejo de la ciudad, con la finalidad, según la administración de salvar EPM y permitirle estabilidad financiera al recuperar el dinero necesario para sanear la crisis de Hidroituango.

Las empresas públicas no deben privilegiar los indicadores económicos sobre los indicadores sociales y más en sectores de la población con todas las precariedades de derechos fundamentales que no se encuentran protegidos ni garantizados por el Estado.

Existen entonces, unos intereses de llevar las inversiones realizadas con dineros públicos de la ciudadanía de Medellín, para privilegiar intereses privados de negociantes de la salud que buscan usufructuarse de este derecho fundamental al convertirlo en servicio rentista y financiero, profundizando el modelo privado en menoscabo de los derechos ciudadanos y del cumplimiento de los postulados del Estado social de derecho.

 

Violencia de Genero

Frente al tema de violencia de género, la ciudad de Medellín hasta el 17 de septiembre del año en curso, se reportan 26 homicidios a mujeres; el año 2017 cerró con preocupantes cifras porque hasta el 31 de diciembre del 2017, se registraron 61 homicidios de mujeres en la ciudad de Medellín, un 56% más que en el 2016.

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Fuente: Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia- SISC-

Según el informe Ni Una Menos de la Red Feminista, a 17 ascendió el número de mujeres asesinadas para el primer semestre del año 2018; 14 casos menos con relación al primer semestre del año 2017 cuya cifra de feminicidios ascendía a 31. Con relación al feminicidio en grado de tentativa en junio, se reportaron 5 casos de mujeres que intentaron asesinar mediante el uso de armas de fuego. Y aunque reconocen que “es significativa la disminución de casos de feminicidios con relación al año anterior, es necesario seguir observando en los próximos meses la diferencia entre los dos años y el contexto de violencia urbana para esbozar algunas hipótesis que expliquen la reducción de los casos” (Red Feminista Antimilitarista, 2018)

Respecto a los delitos sexuales en los que las mujeres son víctimas, en Medellín se reporta que entre el 1 de enero de 2017 y el 31 de agosto se han conocido 764 casos, que corresponden al 87% de todos los reportados, según cifras del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual, CAIVAS. “En cuanto a los casos por violencia intrafamiliar, tenemos que en el mismo periodo se registraron 760 denuncias de mujeres, que corresponde al 84% del total. Las comunas de Medellín en las que se sigue presentando con mayor frecuencia la violencia intrafamiliar contra las mujeres son: Manrique, San Javier y Villa Hermosa”, reveló Juliana Zuluaga, subsecretaria de la Secretaría de las Mujeres de Medellín. (Lombana, Alarmantes las cifras de violencia contra las mujeres en Medellín durante el 2017, 2017)

En el 2017, 5.023 mujeres de todo Medellín denunciaron violencia en sus hogares; eso significa 456 agredidas al mes, unas 15 diarias, por poco una cada hora. Aunque se estima que el subregistro de violencias contra la mujer supera el 90 por ciento. (Barajas, 2017)

Según el observatorio de Feminicidios Colombia de la Red Feminista Antimilitarista, a enero de 2018 ya se reportaban 5 feminicidios en la ciudad. El observatorio plantea que: “la violencia feminicida seguirá recrudeciéndose, más aún con las actuales guerras informales entre bandas delincuenciales mafiosas en la que está en constante disputa el poderío y control de territorios y negocios lucrativos alrededor del narcotráfico, la extorción, la explotación sexual, el tráfico de armas; al tiempo que el gobierno local actual ha demostrado su incapacidad para dar una solución a la creciente violencia en los territorios de la ciudad” (Red Feminista Antimilitarista, 2018)

Para la Personería de Medellín, en la presentación de su informe de derechos humanos en 2017, ante el concejo de Medellín, concluyó que “Los esfuerzos desarrollados por la Administración Municipal, encaminados a la seguridad pública de las mujeres carecen de eficacia real frente al grave fenómeno que se evidencia, en tanto cada año aumenta el número de víctimas.”

Implementación de Acuerdos de Paz

Lo primero que podemos afirmar en este sentido, es que los acuerdos de paz no son de las FARC ni del gobierno nacional, son de la ciudadanía de Colombia y de Medellín.

¿Será que la propuesta de reforma rural integral no beneficia a los centenares de desplazados que habitan los barrios pobres de la ciudad?

¿Será que la ampliación y profundización de la democracia no beneficia el quehacer de esta corporación y de las organizaciones políticas y movimientos sociales de la ciudad?

¿Será que el silencio de los fusiles no permite que más jóvenes salven sus vidas del reclutamiento, desapariciones forzadas y falsas positivas?

La Personería de Medellín en sus informes analiza los diferentes aspectos de lo que significa ser víctima del conflicto armado en el país, especialmente en la ciudad de Medellín, uno de los mayores municipios receptores de personas que ostentan la calidad de víctima.

Ante esta situación, solo cabe preguntar ante el papel protagónico de la ciudad en el conflicto armado: ¿Cuál es el papel de la ciudad en la implementación de los acuerdos de paz? ¿Qué papel hemos jugando antes? ¿Cuál es el costo social del silencio administrativo y operativo frente al proceso de paz?

Algunas Preguntas

¿Cómo se está gastando el dinero en Medellín?

¿Cómo se distribuyen esos gastos, comparado con las problemáticas?

¿Puede la Alcaldía invertir recursos en los procesos de la justicia de investigación, judicialización, infraestructura, construcción de una CARCEL?

¿Cómo estamos protegiendo la vida campesina de Medellín?

¿Cuál es la postura de la Alcaldía frente a los problemas que están generando las obras de construcción del proyecto segundo túnel de occidente?

 

* Autores, Equipo de la Concejal Luz María Mùnera:

Elizabeth Henao, Miguel Ángel Rueda, Ángela Quiroz, Martin Román, Andrés Llano, Cristian Céspedes, Cesar Duque, David Sánchez Calle

Bibliografía

Barajas, A. (6 de Diciembre de 2017). Alarmantes cifras de violencia contra la mujer en Medellín. Centropolis.

Constitución Política de Colombia. (1991). Bogotá.

Lombana, A. A. (7 de Diciembre de 2017). Alarmantes las cifras de violencia contra las mujeres en Medellín durante el 2017. Publimetro.

Medellín Como Vamos. (2016). Informe de Calidad de Vida de Medellín, 2016. Medellín.

Medellín Como Vamos. (2017). Informe de Calidad de Vida de Medellín, 2017. Medellín.

MURCIA, N. C. (1 de Marzo de 2018). Desempleo subió en Medellín a 11,9 %. El Colombiano.

ONU, O. d. (1948). Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Personería de Medellín. (2016). Informe sobre la situación de Derechos Humanos en la ciudad de Medellín 2016. Medellín.

Personería de Medellín. (2017). Informe sobre la situación de Derechos Humanos en la ciudad de Medellín 2017. Medellín.

Red Feminista Antimilitarista. (2018). Vivas Nos Queremos. Medellín.

Vélez-Tamayo, J. M. (2014). Medellín: una ciudad hacia el sector servicios. Memorias, 25-39.

Notas

 

[i]http://www.elcolombiano.com/negocios/economia/desempleo-subio-en-medellin-a-11-9-KE8273972

[ii]http://www.elcolombiano.com/negocios/desempleo-en-medellin-y-colombia-en-septiembre-de-2017-FJ7579016

 

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