Declaración política Comité Nacional de Paro. Colombia

Linea Formación, Género y luchas populares

Por: CNPA

Nuestra lucha, no es solo de un país, es una lucha los pueblos binacionales de frontera, de los pueblos latinoamericanos, de los pueblos oprimidos del mundo a causa de las políticas neoliberales, llamamos a la hermandad entre pueblos y la lucha unida que jamás será vencida. Seguimos con fortaleza, constancia y resistencia construyendo el futuro digno para todos.

 

 

El paro nacional sigue y se fortalece en todo el país

DECLARACIÓN POLÍTICA

El 30 y 31 de enero de 2020 el Comité Nacional de Paro en sus diversas expresiones, organizaciones sociales de orden sectorial, regional y nacional, realizamos el II Encuentro Nacional Sindical, Social, Étnico y Popular en Bogotá; dando cumplimiento al mandato logrado en el I Encuentro realizado los días 6 y 7 de diciembre de 2019, el cual contó con la participación directa de organizaciones y ciudadanía movilizada en el momento; Desde allí se recoge la expresión y las demandas sentidas de una ciudadanía que lucha contra un modelo de desarrollo económico que perpetúa la desigualdad, atropella los derechos de la población y el territorio. El Encuentro expresó el profundo anhelo de la nación y de los pueblos por una vida digna.

Se contó con la presencia de aproximadamente 2.000 delegados de todo el país; de trabajadores, movimientos sociales urbanos, populares, expresiones sindicales, de mujeres, Pueblos Indígenas y Negros, campesinos, agrarios, jóvenes, estudiantes, profesores, pensionados, ambientalistas, defensores del agua y los páramos, guardianes de semillas, defensores de la Amazonía, gremio de recicladores, artistas, organizaciones de víctimas, de derechos, humanos y paz, académicos e intelectuales, comunicadores y periodistas alternativos, madres cuidadoras, sectores de la economía solidaria, del movimiento nacional carcelario, de los transportadores, de la rama judicial, de la salud, LGTBIQ+, disidencia sexuales, comunidades de fe entre otros; quienes de forma respetuosa, democrática, solidaría y unitaria, continúan en la ruta trazada de los 13 ejes temáticos, desglosados en los 104 puntos del Pliego Nacional, para realizar un balance y proyección del levantamiento y movilización histórica iniciada el 21N.

Colombia está despertando y con ello múltiples formas de protesta social y de inconformidad contra el gobierno y modelo que representan Iván Duque y su partido político, es un sentir expresado por algo más de 10 millones de personas que en las movilizaciones, cacerolazos, plantones, conciertos, actos culturales, marchas, movilizaciones en las vías, asambleas populares, encuentros, cabildos, foros, reuniones barriales, sectoriales, territoriales, estamos construyendo una agenda social por la vida, la paz, la justicia social y el buen vivir.

Estos escenarios de movilización, debate y reflexión amplios, democráticos, participativos y vinculantes, han fortalecido el diálogo, la amplitud, la pluralidad, la unidad y el sentir colectivo, con el propósito común de confrontar el régimen de Iván Duque, el modelo neoliberal y el sistema capitalista patriarcal, desde los intereses generales del pueblo en su conjunto y no desde los intereses particulares sectoriales o político electorales de algunos sectores. El evento consolidó la decisión de sostener e intensificar, en el presente año, todas las formas de movilización con miras a fortalecer los procesos de construcción organización social, de articulación y unidad de acción permanente, en camino de las transformaciones que nos reclama el actual momento político, social, económico, ambiental y de derechos en nuestro país,

Durante el II Encuentro, se analizó el desafío puesto por el presidente Duque en el Foro Económico Mundial en Davos, quién ha estado entregando el país al gran capital financiero transnacional, profundizando el modelo económico desigual con un paquetazo de reformas neoliberal, que desconoce los acuerdos firmados con la Cumbre Agraria Campesina, Étnica y Popular, las centrales obreras, el sector pensional, el movimiento juvenil y estudiantil, a los Pueblos Indígenas y Negros y el Capítulo Étnico, la Minga Nacional y la Minga Social del Suroccidente, el sector salud, exigimos la reglamentación de la ley estatutaria de salud que derogaría la ley 100;el desmonte de las AFP y las EPS, así como la simulación e reinterpretación de la implementación de los Acuerdos Finales de Paz, evidenciando su interés de favorecer la desigualdad aprobando medidas contra la economía de gran parte de la población, como el decreto del Grupo Bicentenario (Holding Financiero) al fusionar 19 empresas del Estado para favorecer al capital financiero especulativo; la intención de vender el sistema de oleoductos que controla CENIT, filial del conglomerado empresarial ECOPETROL. Por el contrario, consideramos que ECOPETROL debe ser 100% estatal.

Aunado a lo anterior, se aprobó la Reforma tributaria regresiva, avanza en primer debate la reforma laboral, se mantiene la reforma pensional y los fondos privados de pensiones. Se aprueba un incremento irrisorio del salario mínimo definido en La Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, organismo no idóneo que con todo lo anterior rechazamos. Se mantienen los TLC, se ignora el clamor nacional por un estatuto anticorrupción; todas estas medidas relacionadas a las orientaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico OCDE, menoscabado las formas legítimas de participación como la Consulta Previa y las Consultas Populares.

El gobierno persiste en aplicar una política de guerra, con una doctrina militar que agudiza la injusticia, la impunidad, la grave situación de derechos humanos que viven las comunidades y líderes sociales y territoriales en nuestro país, desplazamientos forzado urbanos y rurales que incrementan los cinturones de miseria de las grandes ciudades, torpedea la implementación del acuerdo de paz de la Habana, haciéndolos trizas e incumpliéndolos, desconoce la agenda firmada con el ELN, suspende los diálogos e irrespeta los protocolos pactados nacional e internacionalmente, no brinda garantías de movilización y defensa de la vida, es débil y negligente en el combate frontal a los paramilitares, los viejos y nuevos carteles del narcotráfico y las bandas criminales.

Así mismo, responde a la protesta social con represión e infiltración para justificar el incremento del pie de fuerza, se niega a aceptar las negociaciones con el Comité Nacional de Paro y por el contrario, reafirma la criminalización, estigmatización, invitando a participar en un demagógico e insulso espacio de conversación nacional; Aumenta la militarización de los territorios y la presencia de tropas norteamericanas con ejercicios militares en Colombia, en clara violación de la soberanía nacional y con la pretensión de posibles intervenciones armadas contra países y pueblos hermanos, en clara agresión a la libre Autodeterminación de los pueblos. Fortalece el Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) y el uso de armas letales contra población civil. Estigmatiza y deslegitima las movilizaciones, la protesta social y las jornadas de paro nacional. Realiza empadronamientos, desapariciones forzadas, reclutamiento de jóvenes, interceptación y chuzadas a las comunicaciones de la oposición, al periodismo independiente y a los movimientos sociales, mostrando un total desinterés a la salida política de la guerra interna y las exigencias del pueblo; fortalece la corrupción con la mermelada a los partidos políticos aliados, aumenta la impunidad e incapacidad gubernamental para poner fin al genocidio del movimiento popular, de pueblos y comunidades indígenas, negros, campesinos, líderes y lideresas sociales defensores y defensoras de derechos humanos que suman más de 700 asesinatos, 33 en lo que va corrido del presente año y más de 185 ex guerrilleros de las FARC en proceso de reincorporación desde la firma del acuerdo de paz, por lo tanto reafirmamos la exigencia del cambio de las políticas de seguridad nacional bajo la doctrina militar y del enemigo interno, rechazamos enfáticamente los políticas y protocolos promovidos para el manejo de la protesta social, exigimos el desmonte del ESMAD. Estamos por la solución política al conflicto social y armado.

Defenderemos todas las formas de vida; la conservación, promoción y multiplicación de las semillas nativas y ancestrales para una alimentación sana, encontrando su beneficio desde el fortalecimiento de la soberanía alimentaria; defendemos el agua como derecho fundamental por lo tanto estamos en contra de los bonos de agua, rechazamos categóricamente el fracking, la fumigación con glifosato, la implementación de bonos sostenibles de agua, los proyectos extractivistas de gran y mediana escala, así como la economía verde, falsas soluciones y todas aquellas actividades de exploración y explotación que acaba con los territorios.

Estamos por la lucha contra el patriarcado y el fortalecimiento del movimiento de mujeres y feminista en Colombia; apostamos por la reivindicación de las luchas de los trabajadores y el movimiento sindical, de estudiantes y jóvenes, de indígenas, campesinos y de comunidades negras siendo estas últimas no reconocidas dentro del censo nacional de población y vivienda; propugnamos por una reforma rural integral y el fortalecimiento de las economías propias; estamos contra la financiarización y mercantilización de la vivienda de interés social y prioritaria; por el contrario abogamos por el fortalecimiento de los procesos de vivienda social, comunitaria y auto gestionada, apoyamos el trabajo por defensa a la Amazonía.

El Paro se fortalecerá a través de la movilización en campos y ciudades, con mingas, encuentros, asambleas territoriales, con la articulación y unidad de los procesos organizativos y ciudadanías, en municipios y departamentos del país, en los cuales se preparan las condiciones para la realización del Gran Paro Nacional Indefinido. El fortalecimiento de Comité Nacional de Paro -CNP, se dará con la participación directa de todos los sectores sociales y políticos, populares y alternativos, desde las regiones, con delegados y, a través de la hoja de ruta de organización y movilización regional, sectorial, territorial de cara a la realización de una Gran Asamblea Democrática y Popular para finales del segundo semestre del 2020.

Se agradece de entre otros a grupos protectores de la movilización social: la guardia Indígena, campesina, cimarrona, defensores de derechos humanos, la primera línea, prensa alternativa y a los ciudadanos y ciudadanas que asumen esta tarea desde las calles, estamos por la construcción autónoma de nuestros territorios, por la vida digna, la Paz, la justicia y la construcción de Poder Popular para la pervivencia y buen vivir de todos los colombianos.

Nuestra lucha, no es solo de un país, es una lucha los pueblos binacionales de frontera, de los pueblos latinoamericanos, de los pueblos oprimidos del mundo a causa de las políticas neoliberales, llamamos a la hermandad entre pueblos y la lucha unida que jamás será vencida. Seguimos con fortaleza, constancia y resistencia construyendo el futuro digno para todos.

¡A parar para avanzar; Viva el paro nacional!
¡Unidad para avanzar; Viva el paro nacional!

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