Por: Alfonso Insuasty Rodríguez*
COVID19 puso freno a imparables centros de desarrollo del capital, las ciudades y nos evidenció un sistema de producción-consumo, donde estamos inmersos, que debilita la vida, la salud, la alimentación, el medio ambiente, generando sociedades y cuerpos fragilizados, pauperizadas, uno capaz de dejar morir a la mayoría de sus iguales. Es éste, un sistema mundo de muerte, del cual hemos de emanciparnos, haciendo nacer y conectar alternativas reales.





















