¿Quién dio la orden? La institucionalización de los Falsos Positivos como resultado operacional militar.

Linea Conflicto Social y Paz

Por: Omar Eduardo Rojas Bolaños*

El general, obedeciendo órdenes, le ordena al coronel quien le transmite las instrucciones al mayor y este al capitán. Las órdenes, de acuerdo a su contenido, llegan para que el personal de tropa las cumpla. Tenientes, sargentos, cabos y soldados cumplen las órdenes de sus respectivos jerarcas. El incumplimiento de las órdenes es tomado como insubordinación y sus agresores son llevados ante la Justicia Penal Militar. El primer lema de la cultural militar que debe ser aprendido, asimilado y recitado por los reclutas es “cumpla la orden y después reclame”.

 

 

QDLO

Desde inicios del siglo XX, el Falso Positivo se instauró en las fuerzas militares con la Masacre de las bananeras al momento en que el general Carlos Cortés Vargas, por mandato del presidente Miguel Abadía Méndez y auspiciado por la United Fruit Company (Play Ground, 2018), ejecutara más de 500 trabajadores en huelga. Aunque a lo largo del siglo se registran eventos similares pero aislados, es durante el mal llamado periodo de la seguridad democrática que se institucionaliza como resultado operacional militar.

La expresión Falso Positivo es creada en un escenario de guerra militar para mitigar la reacción social y de organizaciones de Derechos Humanos al momento de conocerse la estratagema. Falso en la medida que la operación no se realiza siguiendo protocolos de legalidad, sino que se ejecuta realizando acciones criminales. Positivo en cuanto el evento es categorizado como una acción honorífica y de valentía, demarcada dentro de la legalidad, que evidencia la efectividad de agentes, institucionalidad y Estado.

El silogismo Falso Positivo, al conocerse la verdad en que se producen los hechos, genera un menor impacto social al descubrirse que quienes desarrollaron la acción actuaron al margen de la ley. El impacto psicológico en la opinión pública de Falso Positivo es menor que el de asesinato. No es una ejecución extrajudicial en la medida que las víctimas no están siendo investigadas por delito alguno y no tienen registros de inteligencia pasados.

El Falso Positivo Militar, entendido como el asesinato en campos de batallas ficticios, planificado, sistemático y generalizado, de no combatientes ni activistas, por parte de las fuerzas armadas, presentados ante la sociedad como terroristas, se implanta, como medición de unidades militares y de policía, durante el primer gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez, comandante en Jefe de las Fuerzas Militares (Constitución Nacional, República de Colombia). Para su ejecución se articula la política de seguridad democrática, la política de resultados, la política de recompensas, la política de evaluación y la doctrina militar. El propósito se encuentra orientado a mostrar resultados contundentes en la lucha contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias FarcEp.

En las fuerzas militares no existe autonomía propia en el desarrollo de los procesos institucionales en las unidades subordinadas, como tampoco en el personal: todo se ejecuta bajo dirección, en forma de cascada. Del Comando General de las Fuerzas Militares depende el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. El Comando General de las Fuerzas Militares recibe órdenes del Ministerio de Defensa Nacional, el cual desarrolla las estrategias obedeciendo políticas del presidente de la República. En el ejército los comandantes de División dependen del nivel central. Los batallones dependen del comandante de Brigadas.

Si bien la Policía Nacional no hace parte de las fuerzas militares, pero sí de las fuerzas armadas, depende del Ministerio de Defensa Nacional ajustando su planeamiento estratégico a las órdenes que se le imparten a sus “homólogos” militares. Proyectos, operaciones, actividades y tareas se llevan a cabo gracias al mando y a la obediencia, de ahí que la planeación estratégica se desarrolle en conjunto siendo cada fuerza responsable de los planes de acción anualmente. La estructura militar es jerarquizada, se establece en grados militares encontrándose a la cabeza los oficiales. Los mandos medios, los suboficiales, son enlace directo de mando entre los oficiales y el personal de tropa, soldados.

En el contexto militar las órdenes se dan conservando el conducto regular. De igual manera como ninguna unidad militar actúa como rueda suelta, ningún soldado desarrolla actividades individuales, no actúan obedeciendo a su creatividad o imaginación. El soldado cumple órdenes las que son impartidas por sus comandantes quienes a la vez las reciben de sus superiores. Las órdenes se transmiten de un grado a otro, siendo los subordinados quienes las ejecutan.

El general, obedeciendo órdenes, le ordena al coronel quien le transmite las instrucciones al mayor y este al capitán. Las órdenes, de acuerdo a su contenido, llegan para que el personal de tropa las cumpla. Tenientes, sargentos, cabos y soldados cumplen las órdenes de sus respectivos jerarcas. El incumplimiento de las órdenes es tomado como insubordinación y sus agresores son llevados ante la Justicia Penal Militar. El primer lema de la cultural militar que debe ser aprendido, asimilado y recitado por los reclutas es “cumpla la orden y después reclame”.

El primer Falso Positivo Militar de alto impacto durante el gobierno de Uribe se registra el 25 de octubre del 2002, siendo ministra de Defensa Nacional Martha Lucía Ramírez. El coronel Publio Hernán Mejía, comandante del batallón la Popa, gracias al apoyo de la estructura paramilitar de la región, es el encargado de la Operación Tormenta II en el que se asesina, a sangre fría, 14 personas, haciéndolas pasar como terroristas de las FarcEp (El Espectador, 2013). En la administración de la primera mujer ministra de Defensa, 2002 – 2003, las fuerzas militares reportan 3.888 muertes de terroristas de las que la Fiscalía General de la Nación para el 2015 investigaba 387 de Falsos Positivos. Durante el ministerio de Jorge Alberto Uribe Echavarría, 2003 – 2005, se registran 4.349 muertes en combate de los que se investigaba 695 casos de Falsos Positivos. Bajo la cartera del ministro de defensa Camilo Ospina Bernal, 2005 – 2006, las fuerzas armadas reportaron 2.236 terroristas muertos en combate siendo investigados 694 Falsos Positivos.

Durante el ministerio de Juan Manuel Santos, 2006 - 2009, se reportan 4897 muertos en combate de los que se investigan 438 eventos. Durante la administración del general Fredy Padilla de León, 2009, se investigan 60 Falsos Positivos de los 635 muertos en combate reportados. El ministerio de Gabriel Silva Luján, 2009 – 2010, reportó 555 muertos en combate siendo investigados 59 casos (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, 2015). Sin embargo, existen Falsos Positivos Ideales los cuales no se investigan dada su perfección, la no denuncia y el desconocimiento judicial.

Si bien es cierto que, bajo la comandancia del ejército del general Mario Montoya Uribe, 2006 – 2008, además de registrarse el mayor número de muertes reportadas en combate, 6.498 casos, también es cierto que se registra el mayor número de Falsos Positivos investigados por la Fiscalía General de la Nación, 2.006 casos. Tanto en la Jurisdicción Especial para la Paz como en otras instancias judiciales y periodísticas, oficiales han declarado que el general Montoya exigía litros de sangre implementando en las unidades bajo su mando el top top 10 de los Falsos Positivos en el que se colocaba de mayor a menor las unidades que más Falsos Positivos realizara (Youtoube, 2019). Bajo el mando del general Carlos Alberto Mejía, 2002 – 2003, las fuerzas militares reportaron 1.775 muertes en combate siendo investigadas por Falsos Positivos 167. Mientras la permanencia del general Martín Orlando Carreño Sandoval al mando del ejército, 2003 – 2.004, las fuerzas militares reportaron 2.282 muertes en combate siendo investigados 346 eventos.

Durante la permanencia del general Reinaldo Castellanos Trujillo, 2004 – 2006, se reportaron 4.303 muertes en combate de las cuales se investigan 1.043 por Falsos Positivos. Siendo comandante del ejército el general Óscar Enrique González Peña, 2008 – 2010, se reportaron 1.190 terroristas dados de baja en enfrentamiento militar de los cuales se investigan como Falsos Positivos 119.

Aunque una vez la opinión pública conoció los Falsos Positivos se dio la orden de destruir toda evidencia alrededor de los asesinatos, existen evidencias en los planes de acción de cada unidad militar en la que se establecía, al inicio de cada año, el número de terroristas a dar de baja anualmente. Algunos de los comprometidos en los Falsos Positivos no destruyeron órdenes de trabajo que evidencian, a ciencia cierta, quién dio la orden.

Postdata: Las cifras reportadas en cada uno de los mencionados pueden variar de manera mínima en la medida que son tomadas anualmente y no por meses.

*Sociólogo, especialista en temas de seguridad, investigador, actual consejero de Paz CONPAZ, Medellín, parte de la Red Interuniversitaria por la Paz REDIPAZ.

Referencias:

Constitución Política de la República de Colombia.

Jiménez Herrera, Sebastián (2013). La alianza criminal del coronel (r) Mejía. El Espectador, 9 de septiembre 2013.

La maldición del plátano. (2018).

Play Ground. 2019. Militares Corruptos declaran Persecución a Oficiales testigos de la JEP en casos de Falsos Positivos- Youtoube

 

NOTAS RELACIONADAS.

El Falso Positivo Cultural como proyecto de Estado. Del exterminio en campos de batalla ficticios, al aniquilamiento de la historia

Operación desprestigio. Crimen, manipulación y guerra sucia en Falsos Positivos.

De instituciones militares a organizaciones criminales. Zetas y paramilitares.

El ocaso de la prevención policial. Control social y Falsos Positivos de Policía.

Cuando los muertos logran hablar. Los 10.000 Falsos Positivos Militares de la política de seguridad democrática.

Realismo mágico, corresponsales de guerra y Falsos Positivos. Manipulación y medios de comunicación.

"Y como soy soldado y no puedo opinar, he decidido quitarme la vida". Impotencia, honor y lealtad.

Bolivia, un Falso Positivo de Estado. Imposición de un gobierno centrado en la biblia.

Bombardeando campamentos de adoctrinamiento. Del Falso Positivo Militar a la justificación de asesinatos de menores.

El destierro de los sociólogos. A la memoria de Alfredo Molano

Del conteo de cuerpos a la Teoría Social del Falso Positivo

Ejecuciones extrajudiciales en Colombia, 2002-2010. (Libro completo)

Construcción de un Falso Positivo de Estado. De la defensa de la alianza Juan Guaidó – Rastrojos, a la presentación de fotografías descontextualizadas.

Crímenes, corrupción y falsedad. El legado de los gestores de la política de seguridad en los Falsos Positivos.

La expansión paramilitar. De Colombia, hacia Venezuela.

La Verdad de los Falsos Positivos en la Jurisdicción Especial para la Paz. El para qué se investiga.

Operación Berlín. Los niños que creyeron en la paz siendo fusilados.

Operación silencio: Amedrentamiento, dignidad y verdad

Doctrina, adoctrinamiento y Falsos Positivos.

El dilema de los nuevos Coroneles Militares: entre Falsos Positivos y la defensa de los derechos humanos.

Falsos Positivos y la prolongación de la guerra en Colombia. Construyendo una tipología sociológica de Falso Positivo*.

Falso Positivo Judicial: la criminalización de la justicia.

Reajustando la política de la seguridad democrática. Un Falso Positivo en el limbo.

Presos políticos, resistencia popular y sueños de paz en Colombia. Primer Café Intal en Europa

Resistencia, miedo y terror.

La infiltración como mecanismo de criminalización de la protesta social. ¿Ampliación o distorsión del rol de inteligencia?.

El camaleón de la impunidad. Del realismo mágico a la segunda patria boba

Libro. Las parteras de Urama Grande: Un caleidoscopio de dolores y esperanzas

Déjanos tus comentarios


Código de seguridad
Refescar

Revista Kavilando

portada k 11 n1

Publicaciones

Slider

Afiliados a

clacso

cc

Visitas